Madrid. El juez español Baltasar Garzón dijo que el desamparo de las víctimas fue el motor que impulsó su fallida investigación de los crímenes de la guerra civil y el franquismo.Garzón usó el turno de última palabra para defender su labor en el caso al finalizar el juicio que se le sigue en el Tribunal Supremo por presuntamente atribuirse competencias que no tenía a la hora de investigar la desaparición de miles de personas durante el conflicto bélico y el posterior régimen de Franco.
Víctimas del bando perdedor republicano de la guerra civil española relataron el calvario que vivieron aquellos años y las trabas que sufren para localizar a sus seres queridos, en un intento por defender la labor del juez en la persecución de los crímenes del franquismo y la búsqueda de desaparecidos.
Testimonios
Han tenido que pasar más de 35 años desde la muerte del dictador Francisco Franco para que el testimonio de familiares de desaparecidos republicanos se escuche por primera vez en un tribunal de justicia español, en este caso en el Tribunal Supremo y nada menos que en la causa que se sigue contra Garzón por el delito de prevaricación.
María Martín, de 81 años, entró en la sala ayudada de un andador y vestida rigurosamente de negro. Sin apenas voz, pero con buena memoria, recordó cómo las tropas leales a Franco irrumpieron en su pueblo al comienzo de la guerra y se llevaron a su madre Agustina López. Nunca volvió a verla.
“La sacaron, se la llevaron y la mataron”, dijo Martín, quien tenía seis años cuando ocurrieron los hechos en septiembre de 1936. López fue fusilada junto a un grupo de 30 personas -27 hombres y tres mujeres- en el municipio de Pedro Bernardo, a unos 150 kilómetros al norte de la capital Madrid. Su cuerpo fue enterrado en una fosa común y todavía no se ha podido exhumar.
Se calcula en 500,000 las personas que murieron
La guerra civil española (1936-1939) y la dictadura de Franco (1939-1975) son ricas en historias dramáticas por parte de ambos bandos.
Se calcula que 500,000 personas murieron durante el conflicto y en los años inmediatamente posteriores, pero hasta ahora no se había podido escuchar el testimonio de víctimas republicanas en sede judicial.
