El Caribe

El libro vive

Balaguer y yo: La Historia, de Víctor Gómez Bergés

-

Dos voluminosos tomos suman 800 páginas que se leen, pese a la vasta documentación, citas y apostillas, como un relato de suspenso, debido a la naturaleza hermética del personaje central: Joaquín Balaguer, construido con las vivencias de quien fuera uno de sus más preclaros colaboradores en el manejo del poder durante veintidos años.

Una entrada genealógica y biográfica contextualiza al autor y su época, desde el Santiago de los Caballeros que lo vio nacer, con una infancia feliz entre Monte Cristi, Puerto Plata,  el bucólico Gaspar Hernández (su padre era comandante de Policía) y Moca  hasta establecerse en la Capital, cuando aún llevaba el nombre de Ciudad Trujillo.

Balaguer y yo: La Historia,  constituye una valiosa lectura para los interesados en conocer la apasionante aventura política, económica, social y espiritual de la dominicanidad durante la etapa traumática que se inicia con el  fin de la Dictadura, derrocamiento del primer gobierno democrático, Gobierno de Facto, Guerrilla de Manolo Tavárez, Revolución del 65, Intervención Militar Norteamericana y los Doce Años de Balaguer, en los que Gómez Bergés se forjara como político, funcionario  y diplomático. Los gobiernos perredeístas y el retorno de Balaguer se describen también.

No hay adorno de los hechos ocurridos, entre la sangre que corrió a borbotones, la obra señala aportes en el camino hacia la Democracia. Balaguer, de acuerdo al testimonio, entendía que parte importante de los jóvenes revolucionarios que cayeron en la época cometieron el error de “perder la perspectiva del momento que vivía la Nación y el Mundo”.

“Balaguer, como ser humano, adoleció de males. Lo contrario hubiera sido lo absurdo, lo antinatural; sin embargo, como hombre de Estado, fue el más acabado de nuestros gobernantes”, reflexiona Gómez Bergés. La obra está dedicada  a la juventud dominicana, a la que pertenecen los hijos del escritor.
Balaguer y yo: La Historia, Cuesta-Veliz Ediciones.


ADEMÁS EN PANORAMA

  • Códec y códecs, con tilde

    El término códec, que alude en informática a un archivo o dispositivo que permite codificar y descodificar datos, se escribe con tilde y no necesita destacado.

  • Número pi, con minúscula

    La expresión número pi se escribe con minúscula, sin resalte y sin tilde en la palabra pi, tal y como aparece recogida en el Diccionario de la lengua española.

  • El mejor consejo

    Por más apartada de los demás que sea una persona, siempre, en algún momento deseará la cercanía de alguien más. Por algo los seres humanos nacieron para compartir, al menos con otra persona, lo bueno y lo malo, las alegrías y las tristezas,…

  • Tableta y portátil, mejor que tablet y notebook

    Tableta es una alternativa en español al anglicismo tablet, y la voz portátil puede sustituir a los vocablos notebook o laptop.




GALERIA DE FOTOS:

X
Anterior - 1 de 1 - Siguiente