Atomic Blonde

Cine de espías. ¿¡Versión femenina del agente 007!? Pues sí y encarnada por Charlize Theron, que desde su protagónico en el filme Monster (donde ganó un Oscar) y su destaque en Mad Max se distingue por interpretar personajes que se igualan en participación (diálogos y combatividad) a los masculinos. (Ella lo dice “¡Somos tan buenas como los hombres!”, para equiparar el trabajo y descartar límites entre actrices y actores). Protagoniza este filme como una agente del M16 (nombre del Servicio Secreto británico) que en el 1989, al filo de la caída del Muro de Berlín, es trasladada como tal a Berlín con la misión de rescatar una lista de agentes infiltrados en la Alemania socialista, pero en realidad se convierte en una misión vengativa, y que es lo que puede explicar la confusión de tramas que mezcla todo y todo se resuelve a tiros, puñetazos, bombas y choques de autos. Con obvia anarquía narrativa (como sello arquetípico del cine de acción) el filme se erige en un espectáculo audiovisual de excelentísima factura cinematográfica, donde el contenido es meramente literal y acomodado a la elocuente rutina estética en que resulta. Una agente que se vale de cualquier cosa para matar a todo un batallón de agentes de la KGB, en peleas muy bien coreografiadas, eso sí, y como pocas en el cine actual sin, además, boberías de actuaciones naturalistas. La historia se vale del secreto de “la lista” (con los nombres de agentes secretos y sus funciones) como un macguffin, ese instrumento narrativo que lleva a todos los personajes a correr atrás de él, incluida nuestra atención, hasta el último minuto del filme, esa “lista de nombres” que satura hasta más no poder por convertirse en constantes plot twists (giros argumentales). El guión está repleto de citas filosóficas en los llamados momentos muertos, es decir, aquellos momentos de poca acción y mucho bla, bla, bla, tan usado para caracterizar personajes y justificar acciones. En este, hay transcripciones de Maquiavelo como la de “Es un doble placer engañar al engañador” y que “éste es un mundo lleno de verdades, pero también de muchas falsedades, corrupción y poder”. La música ocupa un rol preponderante como en general los filmes de espías. La banda sonora y toda la acción de una secuencia iniciada en el minuto 80 son geniales (recuerda a planos secuencias de otros filmes).

HH HH Género: Thriller de acción . Duración: 115 minutos.