Apedrean vehículo de Fefita La grande en Piedra Blanca Bonao

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La merenguera típica Fefita La Grande pasó el susto de su vida, cuando delincuentes apedrearon su vehículo en el tramo Piedra Blanca-Bonao  la madrugada del martes, al regresar de tocar una fiesta en Baní, pero gracias a la habilidad de su chofer logró escapar y salir ilesa.

La gran soberana relató que venía con su chofer, su seguridad y su manager, cuando salió “un tipo de un montecito” y le tiró un pedazo de blocks.

“Supongo había más personas detrás, le tiró un block al cristal de mi yipeta, lo desbarató, desbarató el tablero, pero gracias a Dios a nosotros no nos pasó nada porque el chofer es muy bueno”, narró “La gran soberana” en un comunicado.

Fefita agregó que no cree que el ataque fuera dirigido a ella, sino al primero que pasara, porque los criminales y asesinos hacen las cosas a los primeros que encuentren.

“Nos asustamos porque fue un estruendo demasiado fuerte, me abracé de mi manager Naná y le dije al chofer suelta el acelerador y asegura el guía, dio muchos zigzag hasta que nos pudimos estabilizar, no nos paramos, porque el objetivo de los delincuentes es que uno se pare para hacer sus fechorías”, entiende Fefita.

Sostuvo que ella no anda con dinero a ninguna hora, ni de día ni de noche, y que sale a trabajar, a alegrar el país y el mundo, los dueños de las fiestas le depositan a su manager. Asimismo, dijo que su seguridad anda bien armada.

“Los delincuentes lo que quieren que uno se pare, pero nosotros no lo hicimos, el chofer es bueno, nos vinimos a parar en la bomba frente a Jacaranda, ahí fue que respiramos”, precisó Fefita, quien al ser cuestionada si denunció el hecho a las autoridades, contestó que la policía llegó a la estación de combustible donde se pararon, pero como no se interesaron en nada, y a ella tampoco le gustan esas cosas, prefirió no denunciarlo.

“Llegamos a Santiago con la gracia de Dios y el vehículo lo mandamos a arreglar”, subrayó.

 

Aprovechó para hacer un llamado a las autoridades para que tomen medidas de seguridad, ya que es un problema serio el que hay en ese pedacito de Piedra Blanca-Bonao, recordando que también a María Díaz le pasó un incidente allí.

“Gracias a Dios el susto pasó, duramos un rato en esa bomba, nosotros cuando salimos hacemos nuestras oraciones, soy una mujer creyente de Dios y no nos pasó nada”, indicó.