Cuquín: “Ser Gloria Nacional del Arte es un gran compromiso”

    Tras 40 años de labor incalculable con su humor del bueno en la radio, la televisión, el teatro y el cine, Cuquín Victoria siente que su carrera inicia ahora, cuando el Ministerio de Cultura lo declara “Gloria Nacional del Arte” y en momentos que disfruta de un gran respaldo y cariño del público dentro y fuera del país. “Este premio es un estímulo y te obliga a entregar siempre lo mejor. Es uno de los momentos más emocionantes que he vivido en todo este camino de trabajo”, expresó con voz entrecortada el legendario comediante durante una entrevista con elCaribe, al referirse al homenaje que le realizó el Ministerio de Cultura, el pasado sábado en el teatro La Fiesta del hotel Jaragua.

    “Fue una gran sorpresa para mí, porque yo no tenía ni idea que eso se estaba gestando, y cuando vi que José Antonio Rodríguez llegó me dio mucha alegría, porque somos amigos desde hace mucho tiempo y lo abracé, pero no tenía idea a lo que iba. Entonces, a la mitad del show, ¡Qué viva el relajo!, entraron, me llamaron, y me encuentro que se trataba de entregarme ese reconocimiento. Fue doblemente emocionante; primero, por la naturaleza del homenaje, que es un verdadero privilegio, y además, por la respuesta del público que llenó el Jaragua”, contó Cuquín.

    Lo cierto es que es un premio más que merecido a una de las figuras de primer nivel del humor dominicano, que ha propiciado y promovido, a lo largo de cuatro décadas, la alegría de una amplia fanaticada nacional e internacional.

    Hace varios días, Cuquín también se presentó en el United Palace, de la ciudad de Nueva York, junto a varios comediantes dominicanos, entre ellos, Raymond Pozo y Miguel Céspedes, y la reacción de la fanaticada lo dejó impactado. “Casi 4,000 personas estaban disfrutando  y en un momento se pusieron de pie a darme un aplauso cuando El Pacha destacó que yo estaba cumpliendo 40 años en el arte. Esos  son momentos inolvidables para mí”, expresó.

    Una carrera de mucho sacrificio

    César Augusto Victoria, nombre de pila de Cuquín, llegó al mundo del entretenimiento por pura casualidad. Durante sus años de estudios universitarios de Ingeniería, su trabajo era dibujar planos en una oficina de arquitectos, cuyos ejecutivos tenían una vieja amistad con Milton Peláez. Fue a través del libretista y poeta que conoció a Freddy Beras Goico, quienes lo invitaron a un programa de radio muy exitoso de la época llamado “El show de noticias”. Desde entonces se fue involucrando hasta convertirse en una sólida figura del humor criollo, compartiendo la escena humorística con figuras como Felipe Polanco, Roberto Salcedo, así como los fenecidos Freddy Beras, Luisito Martí, Milton Peláez y Julio César Matías.

    “Ha sido un trabajo arduo y de aprendizaje a través de los años. Me siento un hombre privilegiado, porque comencé de la mano de gente con un enorme talento que me dieron todo el apoyo. Tuve contacto con lo mejor, comenzando por Yaqui Núñez del Risco, quien me orientó y me dio el privilegio de tratarlo más allá de una relación de trabajo”, recordó el artista del humor, quien alcanzó una notable proyección con sus intervenciones en el programa “El show del Mediodía”.

    Regresar a la televisión como productor es una idea que espera se materialice muy pronto, aunque entiende que no  será por ahora , ya que las condiciones no son buenas. “Se necesitan recursos económicos, personal, tanto técnico como actoral. Ahora, la situación económica es difícil para emprender una producción como uno quisiera”, dijo el humorista, quien tiene algunas apariciones semanales en el programa “Chévere Night”, conducido por la comunicadora Milagros Germán.

    En el área que sí está dispuesto a trabajar arduamente es en el séptimo arte, donde se siente como un “aprendiz”. Sostiene que el cine le ha permitido conocer nuevas técnicas y nuevas formas de actuar.

    El apoyo de la familia ha sido una constante

    Cuquín Victoria sostiene que la familia ha sido su principal cómplice en el éxito de su carrera en el arte y el espectáculo. “Desde mi esposa hasta mis hijos, todos se involucran en mis proyectos. Con mi familia he recibido el mejor de los apoyos”, expresó durante la entrevista.

    Al hablar sobre el respeto que le expresan muchos de los humoristas de la nueva generación, Victoria dijo que le encanta trabajar con figuras jóvenes, “porque se sienten identificado con mi trabajo. Crecieron viendo lo que hacía y me tratan con mucho respeto. Son jóvenes de mucho talento, y lo que hacen es una renovación del humor y eso me permite cambiar el lenguaje y la forma para llegarle al público”, agregó el artista de la risa.

    Apasionado
    “Me gusta lo que hago, y más si recibo demostraciones de que la gente acepta de buena voluntad lo que hago”.

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