¿Será posible volver a bañarse en los ríos Ozama e Isabela?

En el terreno donde hasta hace poco hubo un montón de casitas vulnerables, a orillas del Ozama, hoy crece la vegetación.
Onofre Rojas lo da como un hecho, pero tendrán que pasar 12 años para que estén restaurados

Hace justo un año del ultimátum dado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales dirigido a aquellas empresas dedicadas al desguace de embarcaciones en los ríos Ozama e Isabela. La sentencia fue el cese de las operaciones comerciales que venían contaminando estas fuentes de agua.

Y a 12 meses de hacerse efectivo el plazo de la resolución 13-2016, los resultados son los siguientes: el retiro de 27 embarcaciones, el cierre y traslado de varias empresas que utilizaban estos ríos como talleres de reparación, desguace y modificación de los barcos, algunos de los cuales ya tenían dos décadas varados.

Esta decisión le costó a la Autoridad Portuaria Dominicana dejar de percibir alrededor de 60 millones de pesos en el último año (entre 4.5 y 6 millones mensuales) por concepto de uso de muelles y otras actividades realizadas en estos ríos, según reveló ayer a elCaribe el director del organismo, Víctor Gómez Casanova.

“Para Autoridad Portuaria Dominicana ha sido una situación en términos financieros muy difícil y contraproducente, pero hemos cumplido con la parte que nos correspondía a nosotros que era eliminar la contaminación portuaria”, puntualizó el funcionario.

“Como Portuaria cumplimos con el retiro de todas las embarcaciones, que en algunos casos tenían más de 20 años varadas allí. Veintisiete embarcaciones fueron retiradas en un periodo de cinco meses sin hacer uso de la fuerza pública, es decir sin la intervención del Ministerio Público”, sostuvo Casanova.
No obstante, dicha resolución emitida por el Ministerio de Medio Ambiente, dada el 7 de octubre de 2016, es solo un elemento del plan de rescate de las cuencas del Ozama e Isabela, que además contempla otros proyectos de alcance ambiental y social. La construcción (en marcha) de la Planta Depuradora de Aguas Residuales Mirador Norte, en Villa Mella, que impactará un territorio de casi medio millón de personas, la reubicación de 1,400 familias de las riberas del Ozama hacia el proyecto habitacional La Nueva Barquita y la creación de un parque pluvial en la franja invadida son algunos de los pasos dados en el camino de la restauración y conservación de estos recursos naturales.
También se suman las acciones de otorgar un plazo hasta junio de este año a las 241 empresas que vierten sus residuos industriales en estos ríos a fin de que instalen sus plantas de tratamiento o realicen una readecuación al sistema que disponen para tales fines.

“Yo espero que nosotros podamos cumplir con el plan estratégico, hasta el año 2030. Nosotros esperamos que con un trabajo permanente y sistemático, confío en que la gente podrá volverse a bañar en esos ríos, en un horizonte de 12 años”, sostuvo Onofre Rojas, director ejecutivo de la Comisión Presidencial para la Rehabilitación, Saneamiento y Uso Sostenible de los ríos Ozama e Isabela (COI).

El río Isabela fue liberado de las actividades de desguace de embarcaciones.

La citada comisión se creó mediante el decreto 260-14 que declara de alta prioridad nacional la preservación, saneamiento, rehabilitación y uso sostenible de la parte baja, media y alta de la cuenca de los ríos Ozama e Isabela para promover el desarrollo integral y la inclusión social de los moradores de las comunidades aledañas. Uno de sus principales objetivos fue la elaboración y seguimiento de un plan estratégico en el cual intervienen varias instituciones.

Hoy, la comisión presenta los siguientes logros: la instalación de cuatro viveros en la cuenca alta, se plantaron 1,500,000 árboles en Yamasá y Villa Altagracia, con la participación de entidades públicas, empresas, organizaciones sociales y brigadas del Ministerio de Medio Ambiente. No obstante, dicha comisión tiene un reto principal: instaurar la cultura de protección hacia estos contaminados ríos, donde van a parar montones de basura y residuos químicos.

“Estamos en el proceso de aplicar el Plan Maestro de los Residuos Sólidos. Hasta que no logremos completar todos los trabajos del plan vamos a tener situaciones” explicó Onofre Rojas.

El proceso de saneamiento de ambos ríos es descrito por la directora de Ciudad Alternativa, Fátima Lorenzo, como un tema complejo y cargado de tensiones, “que está en su momento clave”.

La titular de la organización no gubernamental que lucha por los derechos de las comunidades recomienda tratar con sensibilidad el elemento social del plan como es la reubicación de familias.

Decisión
El proyecto Domingo Savio también se enmarca dentro de las acciones de recuperación de los ríos Ozama e Isabela.

Contaminados
Los ríos Ozama e Isabela se encuentran altamente contaminados y no son aptos para disfrutar de un baño.

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