Familias narran vivencias asalto al Royal Bank en 1954

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La casa donde vivían los hermanos Maldonado en el barrio La Joya. Ricardo Flete

Santiago. El apresamiento y posterior muerte de los hermanos Maldonado y otros 12 vinculados directa o indirectamente al primer gran asalto a un banco en el país, el Royal Bank of Canada, aún permanece latente en familias que vivieron la persecución del régimen trujillista.

El día 6 de noviembre de 1954, los Maldonado, que vivían en la calle Escalante esquina Independencia, llamada para ese entonces Julia Molina, cerca del parque Plaza Valerio, ejecutaron uno de los atracos más impactantes de la época, cargando con la suma de $149,268,00 pesos.

La entidad bancaria estaba ubicada en la calle Del Sol #76, entonces llamada Presidente Trujillo, casi esquina San Luis.
Del hecho se cumplieron 64 años.

Carmen María Almonte, quien tiene un puesto de venta de fritura a solo diez metros de la vieja casa donde vivía la familia de los atracadores, refiere que a pesar de que hoy día funciona un supermercado, en un tercer nivel, en un pequeño cuarto, permanecen algunos santos, pues los hermanos Maldonado creían en la santería.

Víctor Pichardo, hijo de Francisco Pichardo, propietario de Casa Quique, una tienda de repuesto y una estación de combustible, ubicada en la avenida Hermanas Mirabal, donde hoy está el local de la Junta Electoral de Santiago, narra que su padre fue apresado por el hecho de vender gasolina para llenar el carro en el que se desplazaban.

“Mi padre fue apresado y torturado, solo porque los asaltantes se pararon en su negocio a ponerle gasolina al carro. Fueron tiempos muy difíciles para mi familia. Gracias a Dios fue descargado en el juicio y pagó una promesa que había hecho: si salía vivo de esa se iría de rodillas desde la fortaleza San Luis hasta la iglesia La Altagracia”, apunta Pichardo.

Según las investigaciones, la estación de carburantes fue el último lugar donde se detuvieron antes de cometer el hecho y por eso apresaron a don Quique, como le decían a Francisco Pichardo.

“Mi padre hizo la promesa de que si salía vivo de esa iría de rodillas a Higüey, a la iglesia de La Altagracia y lo cumplió. Recuerdo que tenía cicatrices en las dos rodillas”, apuntó Víctor Pichardo.

Rafael Radhamés, en un grupo de facebook que aborda el acontecimiento, refiere que la banda de asaltantes fueron fusilados en los plátanos, antiguo Ensanche San Rafael.

Tras ejecutar al grupo, los militares, que utilizaban una pequeña planicie para práctica de tiro, invitaron a las personas de los sectores cercanos para que fueran a ver los cadáveres.

“Yo tenía 7 años y pude ver partes de los cadáveres, detalle que recuerdo, no vi sangre derramada y parecían muertos de muchas horas antes. Esto los comentaron muchas personas, calladito en sus casas. Después de la muerte de Trujillo, desmantelaron ese lugar”, precisa Radhamés. Eudes Bruno Maldonado Díaz, cabecilla del grupo, que vestía un uniforme de teniente de la Policía Nacional, hizo creer al empleado del banco Royal Bank of Canada que se trataba de una misión oficial.

Estaba acompañado de sus dos hermanos: Manuel y Vinicio Maldonado, así como de José Ulises Almonte Almonte, Evaristo Benzán Carmona, Bienvenido Pichardo Saleme (El Chino) y Cristóbal Marte.

Imagen del antiguo Royal Bank.

Instrucción
El juez de instrucción de ese proceso, Flavio Darío Espinal Hued, padre de dos reputados profesionales

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