Santo Domingo.- El verano de 2026 se perfila como uno de los más cálidos de los últimos años en distintas regiones del mundo, impulsado por la combinación del fenómeno climático de El Niño, el avance del cambio climático y la tendencia global de aumento de temperaturas récord, según previsiones de organismos meteorológicos y reportes de prensa internacional como Reuters y Euronews.
De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial (OMM), El Niño —un fenómeno natural asociado al calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial— ha incrementado la probabilidad de temperaturas superiores a la media en gran parte del planeta durante el periodo junio-agosto, intensificando las olas de calor en varias regiones.
A este factor se suma el cambio climático, que según expertos citados por agencias como Reuters y el Servicio de Cambio Climático de la Unión Europea, está elevando la temperatura media global y haciendo más frecuentes, intensas y prolongadas las olas de calor.
Los climatólogos advierten que la combinación de un planeta ya más caliente por las emisiones de gases de efecto invernadero y la influencia temporal de El Niño puede generar episodios extremos de temperatura, con récords térmicos en distintas partes del mundo. En los últimos años, la Tierra ha registrado algunos de los periodos más cálidos desde que existen mediciones modernas.
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En el caso del Caribe, incluyendo la República Dominicana, las proyecciones apuntan a un verano con temperaturas por encima de lo habitual, acompañado de una mayor sensación térmica debido a la humedad y al calentamiento del océano Atlántico. Esto podría traducirse en días más calurosos, noches tropicales más frecuentes y menor alivio térmico.
Las autoridades meteorológicas recomiendan a la población mantenerse hidratada, evitar la exposición prolongada al sol y prestar atención a los avisos oficiales durante los episodios de calor extremo, que tienden a intensificarse en esta época del año.
En conjunto, los especialistas coinciden en que este verano no es un fenómeno aislado, sino parte de una tendencia global de calentamiento que seguirá influyendo en los patrones climáticos de los próximos años.
