Las inundaciones repentinas constituyen una de las emergencias más comunes en República Dominicana durante la temporada ciclónica. La acumulación rápida de agua en calles, cañadas y ríos puede ocurrir en minutos, poniendo en riesgo nuestros bienes. Prepararse con antelación resulta fundamental para reducir las consecuencias.
Según organismos de protección civil, las comunidades más expuestas deben mantener un plan de emergencia familiar que incluya puntos de encuentro seguros, rutas de evacuación y comunicación constante entre los miembros del hogar.
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Medidas antes y durante las lluvias

Antes de que inicie un episodio de lluvias fuertes, es recomendable limpiar desagües, revisar techos y asegurar objetos que puedan arrastrarse con el agua.
También conviene preparar un kit de emergencia con agua potable, alimentos no perecederos, medicinas, linternas y baterías. Guardar documentos importantes en bolsas plásticas selladas puede marcar la diferencia.
Durante la inundación, se aconseja evitar transitar por calles anegadas o intentar cruzar ríos y cañadas, ya que la corriente puede arrastrar incluso a vehículos pesados.
Proteger electrodomésticos

Antes de que inicie el temporal, lo más importante es desconectar todos los equipos eléctricos y, de ser posible, elevarlos sobre bloques, mesas resistentes o estantes. Refrigeradores, lavadoras y televisores son particularmente vulnerables al contacto con el agua. Cubrirlos con plásticos gruesos o lonas impermeables reduce el riesgo de daños por filtraciones.
Nunca se debe manipular un electrodoméstico mojado ni intentar conectarlo tras una inundación sin revisión técnica. En caso de que el agua alcance los tomacorrientes, es fundamental cortar la electricidad desde el interruptor general.
Cuidar muebles y enseres
Los muebles de madera pueden protegerse aplicando barnices o aceites resistentes al agua, lo que reduce su deterioro en contacto con la humedad. En situaciones de alerta, lo ideal es reubicar camas, sofás y armarios en los niveles más altos de la vivienda o apilarlos sobre superficies firmes.
Tras una inundación, conviene limpiar y secar de inmediato los muebles para evitar la aparición de hongos. Si el agua tiene visos de contaminación, desinfecta los enseres antes de reutilizarlos.
Acciones posteriores

Al bajar el nivel de las aguas, el retorno a las viviendas debe hacerse con precaución, verificando la estabilidad de las estructuras y la calidad del agua antes de consumirla.
Es esencial estar informado por fuentes oficiales y reportar cualquier daño a las autoridades correspondientes.Prepararse no elimina el riesgo, pero sí puede reducir el impacto de fenómenos climáticos cada vez más intensos.
