Inglaterra se llevó el tercer puesto en el Mundial 2026 tras imponerse a Francia por 6-4 en un duelo que tuvo dominado al descanso, cuando se marchó con una ventaja de cuatro goles, pero que se complicó en la segunda mitad.
La irrelevancia de este partido fue el mantra que repitieron los seleccionadores y jugadores de ambos combinados desde que cayeron en semifinales, pero Francia pareció tomarse esas palabras totalmente a pecho en los primeros 45 minutos, mientras que fue Inglaterra quien adelantó sus vacaciones en el segundo tiempo. Bukayo Saka y Marcus Rashford destrozaron con su velocidad a Francia en el inicio, y cada pase largo de los mediocampistas ingleses fue una ocasión de peligro en el área de Mike Maignan, que transmitió nula confianza. Solo un carrusel de cambios en el descanso cambió la cara de los franceses, que estuvieron a punto de firmar una de las mayores remontadas en la historia del torneo. La primera cara del partido mostró a una Inglaterra totalmente superior a la que le bastaban dos pases seguidos para explotar la espalda de los centrales.
