PUBLICIDAD X
CONTINUAR A ELCARIBE.COM.DO

La Union de Escritores Dominicanos, una institución que ha existido un poco en las brumas, y que comienza a salir de la neblina gracias a su presidencia actual, trajo la semana pasada al escritor colombiano William Ospina, de quizás mayor peso específico -literariamente hablando- que la gran mayoría de los escritores invitados al evento mayor de la cultura.

Ospina ofreció una conferencia de esas que, con injusticia previa, se califican de magistrales sobre «La memoria y la narrativa», la cual tuvo lugar en la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña.

«Del encuentro de los mundos, que se produjo en América, surgirán historias para llenar más de mil años», opinó ante un público conformado por escritores, amantes de la cultura y representantes de clubes de lectura y seguidores de sus obras.

La escritora, periodista y académica Emilia Pereyra, presidenta de la Unión de Escritores Dominicanos, le dio la bienvenida al público y al escritor colombiano. Ospina fue presentado por Marino Berigüete, encargado de asuntos internacionales de la UED, quien destacó la calidad de su amplia bibliografía.

En el acto, el escritor Rafael Peralta Romero, director de la Biblioteca Nacional, le entregó a Ospina un pergamino de reconocimiento por sus méritos literarios, otorgado por la Academia Dominicana de la Lengua.

El autor de la famosa novela “El país de la canela” expresó que aun se cuestiona en qué consistió ese encuentro que se produjo cuando los europeos llegaron a tierras americanas, si fue un genocidio y si fue como otros sostienen una gran epopeya civilizatoria o un gran encuentro de civilizaciones o si fue todas esas cosas combinadas sin que se tenga que “decir solo consistió en esto”.

Argumentó que en ese encuentro murieron civilizaciones y nacieron civilizaciones, murieron millones de seres humanos y surgieron humanidades y leyendas.

Recordó que se dice que del cortejo de Alejandro a Magno a Grecia, en una caravana digna de la asombrosa vida del personaje histórico, surgieron mil historias. “Si del entierro de un emperador antiguo surgieron historias para llenar mil años del encuentro de los mundos tal como se dio aquí surgirán historias para para llenar más de mil años. Y ya han surgido. Ya esa historia ha comenzado hace rato”, agregó.

Dijo que el acontecimiento más importante de los últimos siglos en el planeta fue lo que unos llaman el descubrimiento de América y otros el encuentro de dos mundos y sobre el que se sigue discutiendo tan acaloradamente, tan apasionadamente como en los tiempos en que ocurrió.

“Todavía seguimos preguntándonos en qué consistió ese encuentro, si fue como algunos piensan un crimen monstruoso, un genocidio, si fue como otros sostienen una gran epopeya civilizatoria y un gran enriquecimiento de culturas y civilizaciones o si fue todas esas cosas combinadas sin que podamos decir con plenitud solo consistió en esto…”, reflexionó.

A continuación argumentó que los actos de la condición humana, sobre todo cuando alcanzan esa dimensión, son difíciles de juzgar con una escala pequeña, desde un ángulo o perspectiva.

“Todos sabemos que América no volvió a ser la misma después del encuentro de los mundos… Solemos decir menos y solemos demostrar con menos elocuencia que Europa tampoco no volvió a ser la misma después de ese encuentro…”, expresó.

Dijo que cuando esas culturas se miraron ya habían crecido los relatos, las lenguas, los mitos y los dioses y que se esperaría que ese encuentro produjera solo abrazos felices, hallazgos afortunados, leyendas maravillosas, pero que la condición humana arrastra unas maldiciones muy antiguas y complejas.

“Y en nosotros no solo están la fascinación y el asombro sino también el miedo a lo desconocido, la codicia, la ambición, la sed de poder, la capacidad de abusar de los que tienen menos recursos técnicos o menos prevenciones”, afirmó.

Dijo que no sabe si en alguien momento la humanidad estará en condiciones de hacer una valoración moral o filosófica compleja de tal acontecimiento.

Ospina en Baní

Ospina en el Centro Cultural Perelló

El pasado 20 de abril Ospina sostuvo un edificante diálogo con escritores y estudiantes en el Centro Cultural Perelló en Baní, donde fue recibido por Julia Castillo, directora de la entidad, y compartió con los escritores Ismael Díaz Melo, Virgilio López Azuán, Rannel Báez, Apolinar Medrano, René Peguero y otros autores del sur y de otras regiones dominicanas.

En la actividad, Ospina habló sobre diversos temas y respondió preguntas de escritores y estudiantes.

Recordó que empezó su carrera literaria escribiendo versos, publicó tarde su primer libro de poemas y que estos empezaron a exigirle un ejercicio de reflexión sobre los libros que leía y las ideas que se le ocurrían y que de esa forma nacieron sus ensayos.

“Esos ensayos a la vez me llevaron a escribir novelas, y fue un proceso tan natural… No me dije voy a dar el salto del poema al ensayo o voy a dar el salto del ensayo a la novela. No. Lo viví como una necesidad existencial… ¿Por qué? No lo sé. Si alguien me pregunta por qué decidí ser escritor y no otra cosa. No tengo la respuesta”, agregó.

Durante su gira, Ospina firmó libros en la Librería Cuesta y conversó con escritores, lectores sobre sus valiosas obras y otros temas literarios y culturales.

Posted in A & E, DestacadoEtiquetas
agency orquidea

Más contenido por Alfonso Quiñones