La música dominicana vivió uno de sus capítulos más memorables este fin de semana cuando el cantautor Juan Luis Guerra conquistó el Estadio Cibao con dos conciertos que reunieron aproximadamente a 38,000 personas, en una celebración llena de merengue, bachata y orgullo dominicano.
Con el conjunto azul de rayas rosadas y una boina gris, arrancó de inmediato una ovación ensordecedora.
La noche abrió con “Rosalía”, tema que desató el entusiasmo colectivo y un recorrido musical cargado de nostalgia y alegría.
El repertorio fluyó como una fiesta interminable. Canciones como “La travesía”, “La llave de mi corazón”, “Vale la pena” y “Como yo” hicieron cantar al público a todo pulmón.
Invitados especiales
El momento que transportó a todos en el tiempo llegó con uno de los instantes más esperados de la noche. Un junte histórico que llevó al público hasta 1984. Tras 42 años, volvieron a reunirse sobre el escenario los integrantes originales del grupo 4.40: Juan Luis Guerra, Maridalia Hernández, Roger Zayas y Mariela Mercado.
La emoción se apoderó del estadio mientras juntos interpretaron “Santiago en coche” y “Tú”, recordando la esencia de una agrupación que marcó la historia musical dominicana.
Otro de los primeros invitados de la noche fue Frank Ceara, quien subió para interpretar junto a Guerra el tema “Así de bonita”, provocando una emotiva reacción del público. Poco después, el maestro dominicano llevó al estadio a un viaje sonoro con la interpretación de “Bachata en Fukuoka”, una de las piezas más celebradas de su repertorio.
La noche siguió elevándose con interpretaciones cargadas de sentimiento como “Burbujas de amor” y “El Niágara en bicicleta”, canciones que provocaron una comunión absoluta entre artista y público.
Decenas de drones iluminaron el cielo creando figuras y frases. Peces luminosos nadaban sobre el estadio mientras aparecían mensajes como “Que me des tu cariño”, “Qué bendición” y “Frío frío”, atmósfera mágica de una experiencia visual inolvidable.
El reconocido saxofonista Sandy Gabriel encendió el ambiente con el contagioso “La Noviecita”, seguido de clásicos como “Costo de la vida” y “Ojalá que llueva café”. La lista de invitados también incluyó a El Prodigio, quien subió al escenario para interpretar “Ven”. Seguido por temas como “El Farolito” y “Las avispas”, que provocaron una explosión de alegría entre los asistentes.
El viernes otro momento especial llegó con El Blachy, junto a quien Juan Luis Guerra interpretó “Visa para un sueño”, que el sábado hizo Manny Cruz.
La noche continuó con éxitos como “A pedir su mano” y “Bachata rosa”. Tras dos horas de espectáculo, el artista cerró la velada con “La Bilirrubina”, desatando una última ola de baile, alegría y celebración colectiva.
Más allá del repertorio, el concierto destacó por una producción de pantallas gigantes y un despliegue de luces sincronizadas. Familias completas, jóvenes, adultos y visitantes de distintas ciudades se congregaron con una expectativa clara: presenciar en vivo el talento de uno de los artistas más importantes y destacados de la música latina.
