Al gran director coreano se deben obras memorables y una estética que muchas veces fusiona la densidad de mundos oscuros y perturbadores donde une lo emocionante con lo perturbador o con lo erótico. A veces ocurre todo a la vez.
La decisión de escoger al director de Thirds (Sed de sangre), basada en la novela Thérése Raquin, de Emile Zola, se debe a lo que Iris Knoblocch, presidente del Festival de Cannes y Thierry Frémaux han denominado “La inventiva, la maestría visual y la afición por capturar los múltiples impulsos de mujeres y hombres con destinos extraños, que han dado al cine contemporáneo momentos verdaderamente memorables”.
“Nos complace celebrar su inmenso talento y, en general, el cine de un país profundamente comprometido con el cuestionamiento de nuestro tiempo”, expresaron a través de un comunicado.
Para Park Chan-wook, todo empezó en el festival de Cannes con Old Boy, que ganó el Gran Premio del Jurado en 2004. Desde entonces, casi todas sus películas seleccionadas en Competición le han valido premios: desde la ya mencionada Thirst (Premio del Jurado 2009), The Handmaiden (2016) y Decision to Leave (Mejor Dirección 2022), tantas películas con heroínas extraordinarias… Su presencia en el Palacio de Festivales da testimonio de la lealtad mutua que existe entre Park Chan-wook y el Festival de Cannes.
Park ha sido comparado con cineastas como Tarantino, De Palma y Fincher, gracias a su maestría en la composición de imágenes cuya belleza formal solo es comparable a su rigor moral. También cita a Kurosawa, Bergman, Visconti y Hitchcock como modelos.
Al principio quería ser crítico de cine, al ver Vértigo, decidió ser cineasta. AHora tras ganar dos veces en 2004 y 2009 premio9s del jurado, llega a predirlo, a partir del 12 de mayo, que se inaugura Cannes.
