Con ella: Olga Bucarelli, Karina Noble, Laura Rivera y Pachy Méndez. Se presenta 18 y 19 en la Sala Ravelo del TN
Hay que decirlo de entrada, en una emoción plena que dura ya muchas horas. Esta es la mejor actuación que he visto de Cecilia García.
La obra “Perdida mente” escrita por Mariela Asensio y José María Muscari, autores de “Plagio” y “El divorcio del año”, una dupla de exitosos dramaturgos argentinos, llega después de haber tenido su estreno dominicano en el Gran Teatro del Cibao.
El abanico de emociones, estados de ánimo y de evolución de la propia enfermedad del Alzheimer, que Cecilia ha logrado mostrar en esta ocasión, merecería (si lo hubiese, un Grammy Latino de actuación). Con ello confirma la versatilidad, la sabiduría sobre las tablas, y la capacidad de desdoblamiento tanto en el drama como en el humor. Y en especial en esta obra donde ambos géneros se entremezclan fabulosamente. Lo que se llama en cine, y se puede extrapolar al teatro: una dramedia.
Con ella, Karina Noble impacta por su interpretación de la hermana Queca Quintana. Papel que asume desde las tripas, hasta la piel: andar medio zambo; tono de voz; actitud de víctima del menosprecio; ojos bizcos (recordad aquel poema de Quevedo: “El mirar zambo y zurdo es delincuente; / vuestras luces izquierdas lo declaran…).
Luego una Olga Bucarelli, que entrega una Sirley a la altura de sus actuaciones: convincente, natural y orgánica.
Laura Rivera se crece en el ambiente de magistrales actuaciones y logra, por momentos impactar en largos parlamentos donde demuestra mejor su madera. Allí donde la intensidad del drama lo merece.
Pachy Méndez, quien en el cine ha tenido mejores desempeños, está digamos que aceptable en el teatro.
Esto habla ya del intenso y árduo trabajo de Carlos Espinal en la dirección de actores.
La escenografía es minimalista así como la música de alma bachiana, a cargo del maestro Dante Cucurullo.
Este fin de semana el Teatro Nacional Eduardo Brito -como muy pocas veces ocurre-, tendrá una competencia de calidades. En la Sala Carlos Piantini un “Chicago, el musical”, imponente por sus recursos y la totalidad de una puesta en escena fuera de serie. Y en la Sala Ravelo, con apenas un pasillo de separación, la no menos imponente en calidad y en propuesta humana “Perdida mente”, un fenómeno teatral estrenado en 2021.
La obra ha gozado de múltiples temporadas en Argentina y una reciente expansión internacional.
El real protagonista es el Alzheimer, pero tratado no desde el tono melodramático de una telenovela, ni de la sátira vacía de un sketch.
El humor de “Perdida mente” es inteligente y está absolutamente justificado dentro del drama que significa auna enfermedad que afecta a la familia.
Es una vuelta de tuerca, un zarandeo casi telúrico de Talía y Melpómene, en un ambiente teatral que pugna por hacer propuestas que dignifiquen el panorama teatral del país. Aunque el abordaje dramatúrgigo de los problemas sociales cotidianos siga siendo el gran ausente de las tablas dominicanas.
Una obra sobre el alzhéimer
Obra: Perdida mente
Autores: Mariela Asensio y José María Muscari
Producción: Primera Memoria Producciones.
Dirección: Carlos Espinal
Música original: Dante Cucurullo
Elenco: Olga Bucarelli, Karina Noble, Laura Rivera y Pachy Méndez
Lugar: Sala Ravelo del Teatro Nacional Eduardo Brito
Fecha: 18 y 19 de septiembre
Hora: 8:30 pm
Boletas: Platea RD$2,290
Patrocinios: Grupo Estrella; Banreservas; Ministerio de Obras Públicas; entre otros.
