La separación

Cine iraní minimalista que centra detalles y profundidad de los personajes y las historias; una bien modelada obra sobre situaciones absurdas, angustiosas y opresivas sociales. Fábula de la separación de un matrimonio y un aborto accidental, crea un conflicto moral sin maniqueísmo. Realizada con honestidad, sin inducir o manipular, sin proponer soluciones a las cuestiones planteadas, sin buscar héroes o villanos, dejando que cada quien reflexione. Valiéndose de la emoción, lleva a la catarsis a partir de conflictos primarios y universales como hacer lo que sea para supuestamente proteger a la familia. Sabemos que actuamos por interés propio, por satisfacer el ego. Y nada más. El virtuosismo del guión, dirección y actuación convincente está en enredar la trama con micro situaciones que exponencialmente remiten a macro situaciones. Una cámara trémula, en las manos casi todo el tiempo, guía nuestra mirada hacia momentos contundentes. Es lo que hace el cine de vanguardia: aproximarnos al drama de personajes condenados para experimentar sus dudas, sus dolores, sus expiaciones, pero sobre todo para crear catarsis del ahogo ad infinitum de ellos y de nosotros. Cine de corte enteramente kafkiano nos dice que cualquier intento de ser equilibrado es improbable cuando se quieren consensuar compromisos del pasado y con deberes del presente. Escoger entre el compromiso con Dios y el compromiso de la estabilidad familiar: ¿Dios por sobre todas las cosas o la familia primero que nada? Pues el filme evidencia que nadie está dispuesto a ceder en lo que entiende que tiene razón. Vemos que la principal motivación es no dar su brazo a torcer por orgullo pendejo, por no reconocer mentiras, por creerse por encima de los demás porque Dios está de su parte. Vemos que, si bien aceptamos las leyes, no actuamos con justicia. El tema da para tratarlo desde la perspectiva femenina, pues la de este filme es perspectiva masculina; aunque imparcial, no idealiza a la mujer como víctima de un sistema patriarcal, pues idealizarse como víctimas puede simplificar y distorsionar la complejidad de sus experiencias y luchas. Todo esto cobra mayor fuerza cuando recordamos que el cine iraní se produce bajo el asedio de bloqueos, sanciones y ataques que hoy sufre su pueblo, donde la guerra y la presión externa intensifican la sensación de encierro y opresión que la película refleja. Escrita y dirigida por el impar Asghar Faradi. Oscar a mejor filme extranjero 2012. Subtitulada. En Youtube como “La Separación | Drama | Película Completa en Versión Original”.
HHHHH Género: Drama / Irán. Duración: 10 horas.

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