“Tengo puesta música las 24 horas del día”

En Puerto Rico, donde vivió desde 1960, falleció el más importante investigador musical del Caribe

En Puerto Rico, falleció a los 96 años el pasado martes, el autor de más de 40 libros sobre música caribeña, y sobre todo de música cubana. Su colección de grabaciones, videos, fotografías y demás, valorada en 2 millones de dólares descansa bajo su nombre en la FIU.

Esta entrevista, inédita, fue realizada en el marco del VI Congreso de Música, Identidad y Cultura, celebrado en el Centro León, de Santiago, en abril del 2015.

Ud. salió de Cuba en 1960 y estuvo un breve tiempo en Miami. ¿Por qué se fue a Puerto Rico?
La situación económica de Miami era muy mala. Había rechazo por parte de los norteamericanos a los cubanos. Miami lo comienzan a rehacer los cubanos cuando ya son una cantidad grande, han pasado años. Y realmente el renacer de Miami se debe a la colonia cubana, pero yo no esperé ese renacer. Tuve mejores oportunidades en Puerto Rico. Los puertorriqueños se portaron como reales hermanos con los cubanos y se dieron cuenta antes que los norteamericanos, de que nos podían usar, que veníamos con una preparación, con carreras y muy inteligentemente nos dieron oportunidades antes que nos las dieran en Estados Unidos.

¿Qué había estudiado Ud. en la Universidad de La Habana?
Había hecho un doctorado en Derecho Civil y un doctorado en Ciencias Sociales.

¿Cuándo empieza a dedicarse al estudio de la música?
En aquella época los estudios en Ciencias Sociales en Cuba estaban muy en pañales, de modo que no aportó mucho para mi formación musical. Sin embargo, de los cuatro años de la Escuela de Periodismo hice tres y eso sí me valió mucho, porque me enseñó a escribir claro, lo más sencillo posible, contestar las seis preguntas del periodismo. Y esa técnica siempre la apliqué a todo lo que he escrito

¿Por qué se dedica con tanto ahínco a la investigación musical?
Hay una primera etapa en en Puerto Rico donde lo que estoy es tratando de ganarme la vida, mejorar mi posición económica, de sacar adelante a mis tres hijos y ahí ya venía yo herido de muerte por la música cubana. Me crié en un cuarto del Hotel Vista Alegre, frente al Parque Maceo, en La Habana, pero en los bajos de ese hotel ahí tocaban Sindo Garay, el Trío Matamoros, Graciano Gómez, o sea lo mejor de la trova cubana y estuve escuchando esa música desde los 4 hasta los 8 años. y quedé marcado para siempre.

Herido de sombras…
¡Herido de sombras!

¿Cuál piensa Ud. que ha sido su mayor aporte, su mayor hallazgo?
Yo empiezo a estudiar la música y escribo un libro sobre música cubana que fue un osadía. Yo no tenía los conocimientos suficientes para hacerlo en aquel momento, pero había necesidad de hacerlo y no me arrepiento. Y el libro tuvo éxito etcétera, pero ya yo me iba decantando, especializando en la discografía, porque el disco es la prueba mejor, más evidente, que se tiene en música, del hecho musical. Todo lo demás es escrito, todo lo demás es dicho, pero la música habla por sí sola en un disco y ahí entonces empecé a la empresa de hacer la discografía de la música cubana. Primero desde 1898 hasta 1925 y después de 1925 hasta 1960.

¿Cuál de los géneros de la música cubana le es más afín?
Es una cosa curiosa. Eso cambia. El que más me toca el corazón es el punto guajiro. Es el único que me hace llorar oyendo música cubana: el punto guajiro. Sí señor, me pasó por ejemplo en Colombia, en una ocasión allí, en una fiesta en la ciudad de Cali.

Con Celina González…
¿Cómo lo sabes? ¿Tú estabas allí?

Ella me lo contó…
¡Jajajaja, no lo puedo creer! Pues mira lo que llaman allí caseta, que es una construcción muy especial, llegó la Orquesta Aragón a tocar a las 12 de la noche hasta las 2 de la mañana. Gocé la Aragón, coreé con los coros de la Aragón, pero no pasó nada. Me sentí muy bien. Pero cuando Celina empezó a cantar me eché a llorar, sí señor.

Sin dudas, el antecedente español en la música cubana tiene una presencia muy viva en la puertorriqueña y a su modo en la dominicana. Pero aquí el verso improvisado ya no tiene tanta presencia.
En Puerto Rico se mantiene porque el género musical puertorriqueño más antiguo e importante es el Seis. El Seis tiene muchas formas de Seis y una de las formas es el Seis con décima.

En su conferencia magistral dijo muchas cosas interesantísimas que yo desconocía, incluso el tema de que de que los asuntos sociopolíticos, digamos, siempre fueron de interés de la trova tradicional
Desde los inicios de la trova tradicional. Es correcto, ese fue el descubrimiento más importante, que además me impulsó a seguir trabajando y a encontrarme que en los albores de la industria disquera la (RCA) Víctor enviase a Cuba un team y grabaron decenas de puntos guajiros. O sea, tenía que haber un público para esos puntos guajiros, que estaban cantados y muchas veces lo que trataban era precisamente de la historia de Cuba, como el ejemplo que puse. Tenían contenido político, o sea, se opusieron a los malos gobiernos cubanos, contaron la historia de la Guerra de Independencia, contaron los grandes valores de la Guerra de Independencia. Fíjate si eso fue importante que el otro día hay un dúo de trovadores aquí, que uno es de Puerto Rico y el otro es canario y el canario me dijo que en mi disertación de poetas cubanos de trovadores cubanos que él sabía de eso porque se lo había oído a su abuelo, o sea que se llegó a islas canarias esa música camino a España, mire, ya eso me dio un camino que tuve que seguir y eso es lo que es estado siempre seguir el transcurso de la música.

Cuénteme de su colección de discos.
Bueno, en Cuba dejé muy pocos, o sea al contrario, he pasado por varias etapas y en la etapa de teenager lo que más me gustaba era -hombre, ya estaba herido de muerte con la música cubana-, pero no me daba cuenta. Me gustaba el jazz y tuve un programa de radio. Fui diskjockey cuando tenía 16 años y tuve un programa de música americana y coleccionaba más que nada en aquel momento música americana. Nada del otro mundo, eran discos de 78 y yo habré dejado en Cuba 500 discos, no más que eso. Pero ya claro, en el exilio, pues es de lleno la música cubana lo primero de todo.

Me sigue gustando el jazz. Yo afortunadamente soy un promiscuo musical. Me gusta todo tipo de música, de hecho te va a parecer raro, pero para trabajar tengo siempre puesta música clásica. Porque si pongo la música, me voy con la música, no puedo concentrarme y de noche -toda la noche-, tengo jazz puesto, o sea que tengo 24 horas al día de música .

¿Considera el rap música protesta?
De acuerdo. Y puedes empezar antes. El punto cubano ya era canción protesta.

¿Considera que la música guajira es trova?
Eso es trova. Todo lo que sea un señor con una guitarra, no importa el género musical que cante, es trova.

Música
Yo afortunadamente soy un promiscuo musical. Me gusta todo tipo de música, de hecho te va a parecer raro, pero para trabajar tengo siempre puesta música clásica”.

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