Con éxito culminó una nueva edición del tradicional campamento infantil de verano en el municipio de Las Terrenas, una iniciativa consolidada que durante dos semanas reunió a decenas de niños en un espacio de sano entretenimiento, aprendizaje y formación en valores.
El proyecto, que ya celebra su séptimo año consecutivo bajo la coordinación de Yamila Adames, tiene como objetivo principal estrechar vínculos con la infancia de la comunidad y ofrecerles alternativas constructivas durante el período de vacaciones escolares.
Durante el desarrollo del campamento, los niños participaron en diversas dinámicas orientadas al desarrollo integral y la protección del entorno.
Entre las actividades destacadas se incluyeron, los talleres de reciclaje y medio ambiente.
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Visitas a manantiales y ríos locales de Las Terrenas para concienciar a los menores sobre la importancia de conservar las playas y recursos naturales de la zona.
Capacitación práctica de clases de repostería, elaboración de jabones, creación de accesorios y manualidades.
Asi como talleres enfocados en la inclusión social, el compañerismo y los principios cívicos.
Durante el cierre de las actividades, figuras locales e influyentes de la comunidad resaltaron el impacto positivo de este espacio recreativo y educativo.
Willians Torres, presente en el evento, expresó su satisfacción y entusiasmo por la iniciativa, destacando la importancia de guiar a las futuras generaciones hacia un camino de aprendizaje y conciencia sobre el cuidado del planeta.
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Asimismo, enfatizó que este tipo de esfuerzos responden puramente al compromiso comunitario con la niñez.
Yamila Adames compartió su motivación personal, señalando que la iniciativa nace del deseo de replicar una niñez plena para los niños del municipio.
«Para mí es un orgullo y un privilegio poder aportar a mi municipio con este campamento que sirve de ejemplo para otras localidades».
Por su parte, la madre de familia Jessica Padilla valoró positivamente el campamento, destacando que permite a los niños despejar la mente, aprender y socializar de manera activa durante el verano en lugar de permanecer en casa.
María Cristina Cadena, colaboradora del proyecto, subrayó el esfuerzo integral realizado durante las dos semanas de actividades, combinando la educación ambiental con el desarrollo de habilidades manuales.
Los organizadores expresaron su deseo de continuar expandiendo y respaldando este tipo de actividades año tras año, motivando a otros municipios a replicar iniciativas que fomenten el bienestar, la educación temprana y el amor por la naturaleza en la niñez dominicana.
