Comenzó a tener notoriedad en la prensa como un narrador importante
El marqués Alexandre-Antoine Davy de la Pailleterie vio nacer, en Saint- Domingue, 40 años antes de que Toussaint, con su ejército de esclavos, independizara el país de toda “potencia europea”, a su hijo Thomas Alexandre Dumas, quien tomó el “DUMAS” de su madre Marie-Cesette.
Gran parte de esa prosperidad de Saint-Domingue le tocó al marqués, pero con un hijo (Thomas) y tres hijas (Adelphe, Jeannette y Marie-Rose), la situación económica se le puso tan difícil que ni su hermano Charles, negociante de tabaco, azúcar e índigo, pudo hacer mucho por él.
Para 1738, momento en que llegó el marqués con 24 años, había en Saint-Domingue un gobernador representante del Rey Louis XlV, 51 años antes de la Revolución Francesa. Es importante recordar que los franceses ocuparon la parte occidental de la isla desde 1659 y con el Tratado de Rijwijk, España reconoció el control de esa parte por ellos.
Es así que Alexandre Davy de la Pailleterie decide vender a Thomas, su hijo, con rasgos de negro por su madre esclava, y sus hijas, de lo contrario allá en Normandie, Francia, perdería toda su herencia por una pugna entre los tres hermanos: Charles, Alexandre y Louis.
La venta de Thomas fue hecha a un comerciante, un tal Mesié Caron, en condición de “réméré”, algo así como “en empeño”, que podía recuperar.
Una vez en Francia y con mas dinero que un banquero, recuperó a Thomas y se lo llevó a París a la edad de 14 años. Pero el desgraciao, dejó en la isla a su mujer con sus tres hijas.
En París, Thomas se destaca en el ejército y llega a ser general de la Revolución Francesa y luego del ejército de Napoleón. A los 31 años (1893) tenía bajo su mando un batallón de 53 mil soldados.
Thomas conoció una tal Marie-Louise Elizabeth Labouret quien le dio un hijo en 1802: Alexandre Dumas, el gran escritor quien nació en Villers Cotterets, en Francia. Muy lejos de Montecristi. OJO.
Para la época, Napoleón ya no dominaba y por tanto el padre tenía poca fuerza y visto con ojos atentos. Su hijo, después de ser vendedor de tabaco fue recibido por el Duque de Orleans como escribiente por sus dotes y desenvoltura en el manejo de la pluma. Estamos ya en la era posnapoleónica 1826 cuando apareció su primera novela “Blanca de Beaulieu”.
Dumas empezó a tener notoriedad en la prensa como un narrador importante inspirado, muchas veces, por las narraciones de su padre que le contó sus hazañas y las de su abuelo.
Es importante aclarar de Alexandre Dumas, padre, el escritor, no nació en Montecristi como mucha gente piensa ni “que eso lo llevó a escribir el más famoso libro de su pluma: El Conde de Montecristo”.
Su padre Thomas, sí nació en Jeremie y su abuelo tenía negocios de azúcar con varios esclavos cerca de Montecristi.

El “Conde de Montecristo” está basado en un hecho real. Resulta que un tal Picaud, un pobre diablo, tenía una amante rica de la alta sociedad, pero cuatro amigos tenían el mismo apetito por la joven. Entre los cuatro se inventaron que él era un espía de Inglaterra por lo que lo metieron en prisión por 7 años.
En la prisión conoció Picaud a un preso, en sus últimas, quien le confesó la existencia de un tesoro en Milán. Excarcelado, regreso a París con falsa identidad para vengarse.
Esta historia la tomó Dumas y convirtió a Picaud en Edmond Dantés traicionado por un primo de su prometida Mercedes.
El primo, Fernando Mondego, conde de Morcef, en complicidad con el procurador Gerard de Villefort y un empleado del barco, aspirante a capitán, donde trabajaba Dantés. Cuando a este lo promovieron a Capitán de ese barco, el otro, lleno de envidia hasta la coronilla, se alió al procurador y al primo para denunciarlo como un conspirador bonapartista.
Edmond Dantés fue condenado a prisión y allí conoció al sacerdote Abate Faría, un italiano caído en desgracia y condenado a perpetuidad en el fondo de la oscuridad de la misma prisión a donde fue a parar Dantés. El sacerdote tenía varios años excavando un túnel de escape. La muerte lo sorprendió después de revelarle la existencia del gran tesoro del Cardenal Cesare Spada, escondido en una isla del Mediterráneo llamada Montecristo.
Esta isla existe, pertenece a Italia y forma parte del archipiélago toscano en medio de la ruta hacia Córcega, al sur de la Isla de Elba, donde estuvo Napoleón prisionero.
Dantés sacó el cadáver del padre Faría, del saco que sería lanzado al mar, y se esconde en él. A nado llega hasta una embarcación que lo salva.
Igual que la historia del zapatero Francois Picaud, Dantés recupera el tesoro de la Isla y se nombra Conde de Montecristo. Regresa a París donde encuentra su Mercedes con un hijo adolescente, Albert Mondego, pero no lo reconocen por su disfraz y maquillaje de conde.



Con el poder de su fortuna y el espíritu lleno de resentimiento y sed de venganza, logra arruinar al aspirante a capitán, al procurador y al primo gracias a la ayuda de Lord Wilmore, que era él mismo.
“El Conde de Montecristo” ha ido al cine muchas veces y sigue siendo hoy esa novela de 1044 páginas que se lee de un jalón.
Dumas se convirtió en un personaje célebre con una “lengua de molino de vientos” muy parecido a la de Diego Rivera, en su época parisina, cuando su “reputación”, más que de pintor, era de cuentista y jablador. Los mexicanos de Pancho Villa, según él, podían “apagar el Sol a sombrerazo limpio”.
En 1824 el escritor Dumas tuvo un hijo a quien bautizó con su propio nombre como si hubiese querido extender su eternidad. Y así lo hizo. Sus libros continuaron a contar las leyendas que quedaron en el fondo de su tintero a tal punto que, incluso hoy día, nadie sabe quien es quien. Su obra más conocida fue “La Dama de las Camelias” que se sumó a las mas de 300 de su padre.
En 1931 Dumas tuvo una hija que nombró Marie-Alexandre a quien acomodó en el castillo de Le Port Murly y que él denominó “El castillo de Montecristo”.
Al igual que su abuelo, para 1948 tenía mas deudas que un jugador de lotería por lo que tuvo que salir huyendo y refugiarse en Bruselas. “Las deudas viejas no se pagan y las nuevas se dejan envejecer”.
Cuando escribió sus memorias en 1850, incluyó, si se quiere, las suyas y las de su padre y abuelo.
Logró estabilizarse para 1853 y volvió a París. Ya en tranquilidad se fue de viaje por nueve meses a San Petersburgo, Moscú y el Mar Negro por donde conoció de cerca las obras de los grandes escritores rusos.
Con su buque privado “Emma”, transportó armas para apoyar a Garibaldi en Italia y con la victoria de este, más luego, Dumas fue nombrado jefe de Excavaciones y Museos de Nápoles donde vivió hasta 1864.
Para esos tiempos tanto su obra, como la de su hijo, fueron prohibidas por la Santa Sede y “excomulgado todo aquel que fuera sorprendido “o chivateado” con una de “esas novelas infernales y blasfemas”.
Pedro Mir hubiese dicho que más que “llevar el negro detrás de la oreja”, Dumas era “oriundo de la noche”.
(nota: escrito sin IA).
Nacimiento
Alexandre Dumas, el gran escritor (…) nació en Villers Cotteretts, en Francia. Muy lejos de Montecristi. Ojo…
