“Yo siempre he querido escribir para provocar algo”

Bredyg Disla nació en Santo Domingo, cursó la escuela primaria en el colegio Ángeles Custodios y estudió Relaciones Públicas en la Universidad Interamericana, también obtuvo un MBA en Barna Bussines School y ostenta otros títulos y especialidades con los que fue consolidando una trayectoria como comunicadora, gestora institucional y manejadora de crisis. También ha formado parte de la Asociación de Empresas de Haina y la Región Sur y ha ocupado cargos en diversas empresas como ejecutiva en diferentes áreas relacionadas con la responsabilidad empresarial. Su formación y su capacidad para trabajar en múltiples tareas la han llevado a desempeñarse en canales de televisión dominicanos y en la agencia noticiosa española EFE.

¿Cómo fue tu adolescencia?
Yo tengo una historia un tanto compleja, porque viví en muchos lugares, hija de padres divorciados, pasé mi infancia en Santo Domingo y después me fui a vivir con mi mamá en Panamá, viví allá desde el año 89, ella llegó en la misma semana en que empezaba la invasión que sacó al general Noriega del poder. Y cuando cumplí los dieciocho años volví aquí y me independicé, me fui a vivir sola. De la secundaria tengo muy buenos recuerdos, las monjas me inculcaron una disciplina que hasta hoy me parece muy valiosa. Nos mandaban a hacer presentación y conclusión en todos los trabajos, y como yo conocía ese “arte”, yo les cobraba a los muchachos unos pesitos para hacerles esos trabajos, siempre fui presidenta en las asociaciones escolares, me elegían para los discursos, así que puedo decir que fue una época feliz.

¿Y qué recuerdas de la universidad?
Yo comencé a estudiar en la universidad Interamericana, que hoy ya no existe, elegí la carrera de Relaciones Públicas pero un profesor muy especial, don Adriano de la Cruz, me impulsó a estudiar periodismo, así que estudié en el Instituto Dominicano de Periodismo Pittaluga Nivar.

¿Cuáles fueron tus primeros trabajos?
Mi primer trabajo en realidad fue en una mueblería, y creo que de ahí salió mi novela, allí asesinaron al esposo de una compañera de trabajo, y todo lo que fue surgiendo a medida que se investigaba yo lo iba anotando. Después fui contratada como secretaria en el colegio donde estudié, ahí estuve un par de años, luego entré como pasante a El Nacional, en la parte de sociales, y una gran amiga que es Doris Ovalle, me recomendó con Ana Blanco, lo que pasaba era que yo era muy junior, tenía buenas ideas pero tenía muchas faltas de ortografía, y Ana Blanco, que fue mi primera mentora, me puso a leer literatura, leí Ensayo sobre la ceguera, de Saramago, El amor en los tiempos del cólera, y cuando Ana Blanco me llamó unos meses después se asombró del cambio que yo había dado. Cuando se cierra El Siglo, pasé a Diario Libre, y estuve en la primera camada del periódico El Día.

¿Y cuándo empieza tu interés por la literatura?
A partir de que me ponen a leer todos esos libros yo me enamoré de la literatura, de José Saramago leí después Ensayo sobre la lucidez, y después de El amor en los tiempos del cólera seguí con cien años de soledad, que me lo leí en un vuelo de Madrid para acá, y aunque no leí todo lo que Saramago escribió, lo tengo pendiente, para mí esa es una literatura que aborda lo complejo con una simpleza que me impresiona, hay gente que me dice que es una literatura pesada, pero a mí me encanta…

¿Qué es lo que a ti te interesa transmitir a través de los textos literarios que escribes?
Yo siempre he querido escribir para provocar algo, para llegar a lo profundo, de hecho, me he matriculado en una licenciatura en sicología clínica, porque me parece que no puedo aventurarme a escribir sobre los problemas de las personas sin una base académica. Yo no voy a escribir jamás literatura de autoayuda ni nada de eso, pero sí me interesa reflejar otras realidades, los problemas de salud mental en este momento nos arropan, me interesa conocer al ser humano en su complejidad y entender desde miradas distintas por qué pasa eso, yo soy el resultado del apoyo de muchas mujeres, así que soy promujer en realidad, y lo que quiero reflejar es eso, en un tiempo en que los hombres, aunque son buenas personas, no entienden la evolución que las mujeres han experimentado, yo creo que a los hombres nadie les está hablando.

¿Tú crees que todo lo que tiene que ver con el progreso de la mujer en todos los órdenes se termina tergiversando finalmente?
Totalmente, yo tengo una plataforma de generación de contenidos que se llama Dilemas reales, en la que abordo todos esos temas, por ejemplo el tema de la equidad, por ejemplo, las mujeres, incluso las de familias más prósperas todavía recibimos la presión de que tenemos que tener un compañero, pero muchas veces ese compañero no entiende el rol que le toca desempeñar, se desentiende incluso de cuestiones muy básicas y entonces es cuando surgen los problemas de convivencia.

¿En qué momento tú te decides a escribir literatura exclusivamente?
Yo creo que eso es un llamado, por lo menos yo lo siento así. Cuando uno viene de historias como la mía, que no vengo de un hogar funcional de papá-mamá-hijo que viven juntos, y aunque siempre estuve ligada al mundo empresarial, ese no es mi llamado, lo que a mí me atrae es escribir historias que cuestionen la realidad, trabajar y apoyar el tema humano.

Feminidad
…yo soy el resultado del apoyo de muchas mujeres, así que soy promujer en realidad, y lo que quiero reflejar es eso…”

Posted in Cultura, Entrevista Cultural, GenteEtiquetas

Más de gente

Más leídas de gente

Las Más leídas