Recientemente se ha descubierto una nueva especie de pulpo azul, ‘Microeledone galapagensis’, cerca de la isla Darwin, en el norte de las Galápagos.
El archipiélago de las Galápagos reconocido como Patrimonio Natural de la Humanidad desde 1978, es conocido mundialmente por su extraordinaria biodiversidad y es considerado un auténtico laboratorio natural. Sus ecosistemas y especies endémicas sirvieron de inspiración al naturalista británico Charles Darwin para desarrollar, en el siglo XIX, la teoría de la evolución por selección natural, una de las bases de la biología moderna.
La singular especie fue detectada por primera vez en 2015 durante una misión de exploración en aguas profundas llevada a cabo a bordo del buque E/V Nautilus. El hallazgo fue posible gracias a una colaboración entre la Fundación Charles Darwin y la Dirección del Parque Nacional Galápagos, en el marco de estudios destinados a conocer mejor la biodiversidad marina del archipiélago.
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La observación se produjo durante una exploración de aguas profundas cerca de la Isla Darwin, en el extremo norte de Galápagos. Mediante un vehículo submarino operado remotamente (ROV), los investigadores examinaban el fondo marino cuando, a 1,768 metros bajo la superficie y junto a una montaña submarina, la cámara captó a un peculiar pulpo que llamó de inmediato su atención.

Tomografía computarizada
El hallazgo representó un reto para los científicos, ya que solo contaban con un ejemplar del pulpo. Para evitar dañarlo al examinar estructuras clave como la boca, el pico y los dientes, la investigadora Janet Voight recurrió a la tomografía computarizada junto a Stephanie Smith, responsable del laboratorio de tomografía por rayos X del Field Museum.
La técnica permitió generar un modelo tridimensional del animal y observar sus órganos internos sin necesidad de diseccionarlo. Gracias a estas imágenes, los investigadores obtuvieron la información necesaria para identificarlo como una nueva especie, denominada Microeledone galapagensis, y determinar su relación con otros pulpos.

«Estos son pequeños pulpos que habitan las profundidades oceánicas y que muy pocas personas han tenido la oportunidad de ver», señaló Voight.
Para Salome Buglass, científica marina y coautora del estudio, el descubrimiento evidencia cuánto queda por explorar en las profundidades de Galápagos y refuerza la importancia de proteger estos ecosistemas poco conocidos.
El archipiélago de Galápagos, reconocido por su extraordinaria biodiversidad, inspiró a Charles Darwin en el desarrollo de su teoría de la evolución por selección natural.
