Raymond y Miguel protagonizan la película “La Esquina Ta Caliente”, un filme dirigido por Frank Perozo, con guión de Kendry Yanoreth.
¿De qué va esta nueva comedia?
Es una comedia pero tiene su parte dramática. Se trata de una historia de una persona en un barrio, que es lo que vivimos a cada momento, y tiene una desesperación por una deuda. Entra un colmado en busca de ayuda, no encuentra la ayuda. Entonces, ahí suceden cosas extraordinarias donde hay que llamar hasta la policía y ahí es donde entro yo.
Ah, entonces hace de policía.
Yo soy de la policía. Un simple cabo, pero que va a ayudar a la misión.
¿Y Miguel qué hace?
Miguel opta por el papel principal, donde él es el que se encuentra envuelto en la situación.
La película la dirige Frank Perozo. ¿Cuántas han hecho ya con Frank?
Esta es la número tres.
¿Qué es lo que menos le gusta de que le dirija Frank Perozo?
La debilidad por su amor y su amistad con nosotros, que nos exige menos que Archie López.
En verdad, a mí me gusta la energía, la autoridad que Archie le pone, porque, como quiera, eso saca de nosotros lo mejor. Pero Frank, como es, nos tiene tanto cariño, nos deja hacer lo queramos y, de repente, llega un momento cuando se pone hasta haragán.
¿Y con cuántos directores usted ha filmado ya?
Solamente con cuatro. Ángel Muñiz, Archie López, Perico Ripiao, que fue la primera película que yo filmé. Y es una película que denota muchas cosas de nosotros. Es un clásico, el buque insignia del cine dominicano… Frank Perozo, e hice una con Alfonso Rodriguez.
¿Qué tal fue con Alfonso?
Excelente. Alfonso es un gran director, es un hombre muy preparado y muy buena gente.
¿Y exige como director?
Menos que Archie López. Es que Alfonso es un tipo…, viejo ¿qué te voy a decir?
La gente cree, porque él da esa imagen…
No, hombre, ese tipo es todo un pan. ¡Es un pan, viejo! Es un hombre muy humano. (4:29) Es una persona, un tipo excelente, familiar.
¿Cuándo es que surge el dúo de ustedes?
Hace 35 años atrás. Nosotros éramos parte del programa Caribe Show.
Entonces ya existía el canal cinco. El seis estaba en su comienzo. Una parte de los muchachos de mi generación, Felix Peñas, Rafael Alduy y un grupo, estaban establecidos en el cinco, que era el seis. Y nosotros otro grupo estábamos en Caribe Show. Pero como éramos amigos todos, o somos amigos todos, decidimos ponernos de acuerdo para crear una competencia en el pueblo, ambos canales, ambos elencos. Pero lo hicimos con la intención de generar…, hacer actividad por los pueblos, como compitiendo, pero era para uno. Era un zan que llevábamos. A mí me toca en San Francisco, a quien le toca en San Cristóbal, pero lo anunciábamos como que era una competencia. Entonces ya Miguel había trasladado para el seis y nosotros veíamos que del seis ponían a cerrar Miguel y del cuatro ponían a cerrar a mí.
Dijimos, ah, pero es por nosotros, es nosotros que estamos jalando a la gente. Entonces decidimos juntarnos y que los otros se la busquen y nosotros trabajamos juntos.
¿Qué es lo que más le aburre a Ud. en la vida?
No hacer lo que hago, no trabajar comedia, no estar trabajando humor, no estar grabando un contenido, no estar filmando una película. Estar estable me incomoda. Me hace impaciente.
¿Y usted de chiquito era así, impaciente?
Desde que yo me conozco, soy comediante. Eso es lo que me apasiona, eso es lo que me gusta.
¿Cuál fue el primer chiste que usted hizo que se dijo: “oh, espérate, esto funciona”
No lo descubrí yo, lo descubrió mi mamá. Porque yo siempre me libraba de la pela y de los mandados, haciéndole chiste a ellos, a mi papá y mi mamá. En la casa yo era el que hacía reír. Imitaba a familiares, hacía chistes, cantaba. Y mi mamá fue la que un día me dijo, tú eres artista.
Y esa palabra a mí se me clavó en el corazón. Entonces, ¿yo, artista? ¡Ah, pues yo voy a vivir del arte!
Entonces le puse carácter, en la escuela actuaba los días feriados. Cuando había unas actividades, pues era a mí que me seleccionaban para representar el curso. Luego representar la escuela en otras escuelas. Y así fui dándome a conocer mi pueblo.
La primera vez que usted tuvo una novia en su pueblo, allá en Jamei de San Cristóbal, ¿la conquistó con un chiste?
No. La primera vez que…
Con su belleza.
La primera vez que tuve una novia, es la que es mi esposa actual.
¡No!
Sí.
¡Ah, Usted es.
Uni, sí, uni, uni.
¿Uni?
Uni.
Uni falda.
Sí, yo soy como los fósforos chilenos, que nada más rayan en su caja.
