Una de 3 tres mujeres mayores de 50 años presenta baja densidad ósea
Más de 200 millones de personas en el mundo viven con osteoporosis, una condición que debilita los huesos, según la ortopeda Marielena Martínez, de Médico Express. En Latinoamérica, una de cada tres mujeres mayores de 50 años presenta baja densidad ósea.
La especialista advierte que cuando la enfermedad no se diagnostica ni se trata a tiempo, puede provocar fracturas por fragilidad, especialmente en la columna, la cadera y la muñeca, generando dolor crónico, discapacidad e incluso pérdida de independencia.
Martínez explica que la osteoporosis se considera “silenciosa” porque no muestra síntomas hasta que ocurre la primera fractura, un escenario que muchas veces llega sin advertencia. “Es una enfermedad que debilita los huesos, volviéndolos más frágiles y propensos a fracturas”, afirma.
En términos de quiénes están más expuestos, señala que las mujeres después de la menopausia representan el grupo de mayor riesgo debido a la disminución de estrógenos, hormona clave para la salud ósea. A esto se suman otros factores como edad avanzada, sedentarismo, baja ingesta de calcio y vitamina D, tabaquismo, alcohol y antecedentes familiares.
Respecto al rol de los nutrientes, la especialista enfatiza un punto clave para la población: “El calcio fortalece el hueso y la vitamina D permite su correcta absorción. Sin vitamina D, el calcio se desperdicia”. Por eso, una combinación adecuada entre dieta, suplementos y exposición moderada al sol sigue siendo esencial.
Evaluación
El diagnóstico, explica Martínez, se realiza mediante una densitometría ósea, prueba que permite medir la densidad mineral del hueso y confirmar si existe osteoporosis o si la persona está en riesgo debido a una baja densidad ósea. La evaluación se complementa con el análisis de factores de riesgo y niveles de vitamina D.
Actuar a tiempo puede marcar la diferencia
En cuanto al tratamiento, detalla que este puede incluir suplementos de calcio y vitamina D, medicamentos antirresortivos o anabólicos, ejercicios de resistencia y cambios en el estilo de vida. Estas medidas permiten detener la pérdida ósea e incluso recuperar parte de la masa perdida. La doctora Martínez concluyó que la osteoporosis no debe verse como un proceso “normal” del envejecimiento, y que actuar a tiempo “puede marcar la diferencia entre vivir activo o vivir limitado”.
