Los asistentes disfrutaron de la historia china en el país, su gastronomía y la danza, con el objetivo de fortalecer lazos
El otoño, para la cultura china, es sinónimo de cosecha, gratitud y reunión familiar. El Festival de Medio Otoño se celebra bajo la luna llena más brillante del año, en honor a la diosa lunar Chang’e y como símbolo de unidad y prosperidad. En República Dominicana, esta tradición ha encontrado su espacio en el Barrio Chino de nuestra capital, que el domingo volvió a ser escenario para diferentes generaciones y culturas.
A partir de las 4:00 de la tarde, el emblemático sector se llenó de colores con motivo del Festival de Medio Otoño y la conmemoración del Día Nacional de la República Popular China, un evento organizado por la Fundación Flor para Todos y por la Colonia China en República Dominicana, bajo la dirección de Rosa NG y del presidente de la mencionada colonia.
Gastronomía
Uno de los mayores atractivos fue la gastronomía del famoso Mercadito de Comida Asiática. La propuesta culinaria no se limitó solo a la comida china. El público disfrutó también de platos coreanos y japoneses, además de una variada selección de bebidas que complementaban la experiencia.
Memoria migratoria
La danza de los leones chinos capturó la atención del público, y llenóo el ambiente de simbolismo. Paralelamente, en una pantalla instalada en el lugar se proyectó un episodio del documental Migrantes, producido por la periodista Milizen Uribe, que está dedicado a la migración china en el país. Esta propuesta audiovisual permitió a los asistentes conocer mejor la historia y los aportes de esta comunidad a la vida dominicana.

¿Qué simboliza?
Rosa NG, presidenta de la Fundación Flor para Todos, explicó el verdadero sentido de la celebración. “El Festival de Medio Otoño nace con la leyenda de una bella doncella, Chang’e, que se convirtió en la diosa de la luna. Es una fiesta que celebra la cosecha agrícola y la unión familiar. Compartir los pasteles de luna simboliza plenitud y felicidad”, expresó.
Según NG, el festival no solo es un puente con las tradiciones chinas, sino también una oportunidad para estrechar lazos con la sociedad dominicana. “Queremos que este festival sea un espacio de unión, donde el pueblo dominicano sienta la alegría de compartir nuestras costumbres más queridas. La gastronomía, la danza del dragón y la música transmiten prosperidad y felicidad, y qué mejor lugar que el Barrio Chino para compartirlos con todos”.
Encuentro de culturas
Además de la participación de la comunidad china, fueron muchas las familias dominicanas que se dieron cita para vivir la experiencia.
