En el XII Foro Gastronómico Dominicano, organizado por la Fundación Sabores, el chef Daniel Soto puso sobre la mesa la importancia de las habilidades blandas en la gastronomía
Las habilidades blandas no son un complemento, sino el eje central del liderazgo en la gastronomía actual. Aunque la técnica sigue siendo importante, el chef Daniel Soto consideró durante su participación en la edición XII del Foro Gastronómico Dominicano, organizado por la Fundación Sabores, que el verdadero diferencial está en la capacidad de conectar con las personas, escuchar y liderar con empatía.
En una entrevista exclusiva para el periódico elCaribe, el chef reveló que su comprensión de este concepto no fue inmediata. Según compartió, todo comenzó en 2016, cuando enfrentó una realidad incómoda. “Era buen cocinero, lo sabía hacer todo, pero no sabía delegar”, expresó sobre esa limitación que impactaba directamente en su equipo. “La gente se iba, no se sentía escuchada, no se sentía atendida”, dijo.
Cuando Soto lo descubrió, se hizo cargo de sus acciones. “Ahí fue cuando todo lo que es la empatía, la escucha activa, surgió en mí. Y es curioso porque es algo natural, pero depende de ti para que suceda”, resaltó.
Una gastronomía en transformación
Con una trayectoria que inició en 2005, Soto ha sido testigo de la evolución del sector. Observa que la gastronomía ha pasado de ser un oficio por necesidad a convertirse en una carrera impulsada por la formación y la tendencia.
“Lo que más ha cambiado en la gastronomía, primero que nada, me he dado cuenta de que la gente se está formando. Hay un interés por formarte. Pasó de ser una carrera o un oficio por necesidad a ser una moda”, manifestó.
Sin embargo, señaló que esa evolución no se detuvo ahí. Con el tiempo, esa “moda” se consolidó como una opción profesional legítima. Luego esa moda se convirtió en una carrera más. Y la formación ha hecho también que la gente vaya más preparada, afirmó el apasionado de las artes culinarias.
Por contraparte también, se ha dado cuenta de que la gente, como todos, “tenemos las ambiciones muy desmedidas y queremos todo muy inmediato”. Esta urgencia por avanzar rápidamente genera una percepción equivocada del liderazgo en cocina. Según Soto esto ha hecho creer que tener conocimientos y tener un poco de experiencia, te sientas capaz de dirigir una cocina. “No es así. No es así para nada”, puntualizó.
Al abordar los desafíos que aún persisten en el sector, el chef deja entrever que, aunque se habla cada vez más de aspectos como la comunicación asertiva, todavía queda camino por recorrer para que estas prácticas se integren de forma real en la dinámica de las cocinas profesionales.
Además, otro de los retos que más se tienen que implementar en una cocina es la manera en cómo se delega. “¿Por qué? Porque es la única manera de tu tener, de poder escalar tu negocio. Es decir, si tú no delegas, siempre vas a tener un restaurante. Si tú delegas, puedes duplicar tus restaurantes, duplicas tus beneficios”, reveló el chef.
Sin embargo, resaltó que el sistema educativo gastronómico aún tiene una deuda pendiente. Por ejemplo, centrarse exclusivamente en la técnica es una visión incompleta del oficio: “Sencillamente es engañar la realidad”.
“Hoy en día tenemos YouTube, redes sociales, Instagram, TikTok… todo lo que te enseñan en una escuela de cocina, si es solamente técnicamente hablando, lo puedes encontrar en Internet”, enfatizó.
Para Soto, la verdadera diferencia radica en otro tipo de competencias. “La diferencia la haces en poder aplicar conocimientos diferentes como comunicación, aplicar la ley de Pareto (el 80 % de tus actividades produce el 20 % de tus resultados”, herramientas que, según explicó, amplían la visión de la gastronomía y la convierten en una disciplina más integral.
¿Cuál es el camino hacia el liderazgo?
Al abordar el proceso de formación de un chef, Soto comentó que hay que empezar por lo que le llamamos pinche de cocina (reponsable de limpieza). Su propia historia respalda esa idea. “Empecé así, fregando platos. Cada vez que vas superando una etapa… te tienes que acordar de la anterior”. Desde su experiencia, uno de los errores más comunes en la jerarquía de la cocina es la desconexión con las bases del oficio. “Hay gente que es jefe de cocina y no vivió esa etapa… no se acuerda de lo duro que es limpiar un plato”, dijo.
