Por Xiara Paulino, asesora de comunicaciones de CCK International
La generación Z, integrada por jóvenes que hoy transitan entre los estudios secundarios, universitarios y el mercado laboral, ha crecido en un contexto muy distinto al de sus antecesores.
La hiperconectividad, el acceso inmediato a la información y las crisis globales han moldeado a una generación con un elevado sentido crítico y una expectativa clara sobre la coherencia entre lo que las marcas dicen y lo que hacen.
Una generación que creció en medio de grandes cambios y desafíos
Psicólogos y expertos en la salud mental aseguran que la generación Z ha experimentado importantes crisis de salud mental debido a la sobrecarga de información y las crisis globales.
Reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) evidencian que uno de cada siete jóvenes de entre 10 y 19 años padece un trastorno mental a nivel global. Esto representa aproximadamente el 14 % de la carga mundial de enfermedades en esta etapa del ciclo de vida.
Una generación que ha atravesado cambios importantes, entre ellos la digitalización, hiperconexión en las redes sociales, crisis económicas y políticas importantes a nivel mundial, cambios culturales… Mucho que procesar.
Generación informada, generación exigente
El reporte Digital 2026 de República Dominicana de Kepios evidencia que el país alcanza una penetración de internet del 91.0% de la población total, unos 10.5 millones de usuarios conectados aproximadamente.
De estos, según la encuesta ENHOGAR, el internet alcanza a un 98. 5% en jóvenes de entre 25 y 29 años, y esto sin mencionar datos de acceso a internet y a dispositivos móviles a nivel regional o mundial. Sin duda alguna, la generación Z es de las generaciones más informadas, fue de las primeras en experimentar acontecimientos en vivo a través de un móvil, quienes tuvieron la oportunidad de conectar desde temprana edad a través de canales digitales con otros amigos.
Generación relevo que exige coherencia a las marcas
Comentarios vienen y van de esta generación que apenas está comenzando a consolidarse en el mercado laboral. Quizás es válido el argumento de que, por el contexto social y económico, esta generación ha tenido más oportunidades y acceso a la educación que las anteriores en nuestro país.
No obstante, para esta generación la coherencia y el propósito de una marca, sus objetivos y razón de ser son un aspecto importante que considerar.
No se trata de venderles un producto u ofrecerles un empleo en la carrera de sus sueños, sino que también esperan que las empresas respondan a compromisos reales con la sociedad, reduzcan el impacto al medioambiente y cuiden de las personas que formen parte de ellas.
Es una generación compleja creciendo en una sociedad aún más compleja, pues mucho del accionar humano y su deterioro trae consecuencias en el presente, y es su responsabilidad preservar lo que tenemos para así poder garantizar un mejor futuro para nosotros y para nuestra descendencia.
La próxima vez que quieras referirte a esta generación determinada, honesta y disruptiva, recuerda que tienen una gran responsabilidad; y si eres de una generación mayor, tu legado es el que van a continuar preservando desde la coherencia entre el decir y el hacer.
La generación Z no exige perfección, exige coherencia. Espera que las organizaciones hagan lo que dicen, que los líderes respalden sus discursos con acciones y que las marcas comprendan que la confianza ya no se construye únicamente desde la publicidad, sino desde la autenticidad. Ese, más que un reto generacional, es el nuevo estándar para todos.
