Las heridas detrás de la infertilidad

Durante años, la infertilidad ha sido una herida que muchas parejas dominicanas han aprendido a esconder. Un silencio que pesa, una conversación que se aplaza entre el miedo, la culpa y la incomprensión. Pero poco a poco, ese tabú comienza a romperse. Cada día son más las personas que buscan ayuda, respuestas y esperanza en la ciencia y en el acompañamiento médico.

El doctor Eduard García del Orbe, especialista en Reproducción Humana, Andrología y Cirugía Laparoscópica del Centro Médico Docente Siglo 21 de San Francisco de Macorís, lo ve a diario en su consulta: mujeres y hombres que llegan con el corazón en la mano, después de meses, a veces años, intentando concebir. “El aumento en las consultas por fertilidad es evidente”, afirma. “Detrás hay muchas razones: el estrés, el sobrepeso, el consumo de alcohol, el tabaquismo, la contaminación ambiental, incluso la exposición a toxinas o algunos conservantes de los alimentos. Todo esto influye en la capacidad reproductiva, aunque pocas personas lo saben”.

En una sociedad donde la maternidad aún se considera una meta inevitable, no ser madre puede sentirse como un fracaso. “Muchas mujeres cargan con una culpa silenciosa, creyendo que algo en ellas está mal, sin saber el camino largo y valiente que ya han recorrido para lograr ser madres”, explica el doctor García del Orbe.

En su consulta escucha con frecuencia frases que resumen esa mezcla de anhelo y determinación: “Quiero tener un bebé ahora, con esperma de mi esposo o de un donante, pero ya”.

Desde niñas, dice el especialista, a las dominicanas se les enseña a soñar con la familia perfecta. “A las niñas les regalan muñecas diciéndoles que son sus hijas. Luego, cuando una pareja tiene más de un año junta, siempre llega la pregunta: ¿Y los niños, para cuándo? Sin saber, muchas veces, que el deseo no les ha faltado”.

Laura Abreu y Yunior Reyes, una pareja joven y pacientes del doctor Orbe, explicaron que hicieron todo lo posible desde lo económico y referimientos medicos durante su primer año de matrimonio para poder concebir. En un momento, al punto de tirar la toalla, vieron una publicidad en redes sociales sobre las consultas y procedimientos del doctor, y decidieron trasladarse desde la capital hasta San Francisco de Macorís.

“Profesionalismo, así definimos el trato y la evaluación del doctor Orbe. En 10 meses logramos el objetivo de concebir a nuestra hermosa Victoria Marcelle”, expresaron.

Aunque todavía existe la percepción de que los tratamientos de fertilidad son inaccesibles, la realidad es más esperanzadora. “En el país contamos con técnicas y medicamentos económicos con los que iniciamos la mayoría de los procedimientos”, explica el doctor García del Orbe. “Nuestro principio es claro: lograr el embarazo al menor costo y en el menor tiempo posible”.

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