Para someterse a esta cirugía se requiere una evaluación clínica, expectativas realistas del paciente y seguridad quirúrgica
La abdominoplastia es definida por el cirujano plástico Nelson García como un procedimiento orientado a corregir alteraciones específicas de la pared abdominal, frecuentes después del embarazo o de una pérdida masiva de peso.

García hace énfasis en derribar uno de los mitos más comunes en torno a la cirugía plástica como la idea de que estos procedimientos están diseñados para perder peso. El especialista aclara que su objetivo es distinto y tiene límites médicos bien definidos.
De acuerdo con su experiencia, la abdominoplastia suele estar indicada en pacientes que han atravesado cambios importantes en su cuerpo. “Usualmente se utiliza en pacientes que han tenido embarazos, han tenido obesidad y han perdido peso”, explica, y señala que se puede creer que esta cirugía plástica es solo para mujeres, sin embargo, comparte que hay hombres que también recurren a ella por las mismas razones.
¿Cuándo se es candidato?
En ese sentido, destaca que existen parámetros claros que determinan cuándo un paciente no es candidato a este tipo de intervención. “Una paciente que tiene un índice de masa corporal por encima de 35 requiere otro tipo de cirugía, que es la cirugía metabólica o cirugía bariátrica”, puntualiza.
De acuerdo con García, la abdominoplastia tiene indicaciones claras y precisas. “Tenemos una clasificación del Matarasso al momento de la evaluación, que nos va a decir qué la paciente lleva: si es una abdominoplastía clásica, extendida, una mini o simplemente una liposucción”, dice a elCaribe.

Para el cirujano, alcanzar un buen resultado no depende únicamente del acto quirúrgico, sino también de la claridad con la que el paciente entiende lo que puede y no puede lograr.
“Para tener un buen resultado y que la paciente esté contenta con sus resultados, tiene que tener una expectativa clara de lo que se va a hacer”, manifiesta.
Señala que existen casos en los que la combinación de procedimientos es necesaria, pero también otros en los que el deseo del paciente no siempre se corresponde con las posibilidades reales de su cuerpo.
El aterrizaje de las expectativas
En ese proceso de orientación, el doctor García es enfático al marcar la diferencia entre la referencia estética que trae el paciente y las posibilidades reales de su propio cuerpo. Resalta que una parte fundamental de la consulta consiste en aterrizar esas expectativas.
Por esa razón, García destaca la importancia del diálogo durante la consulta. Para él, escuchar y orientar al paciente es una parte esencial del proceso quirúrgico. “Lo bueno es hablar con la paciente, concientizar y ver lo que quiere”, señala.
En ese intercambio, las imágenes de referencia suelen aparecer con frecuencia, y el especialista aclara el uso que les da. “Cuando me muestran una foto de lo que quieren, yo la veo y le digo: mira, esa no eres tú, son cuerpos diferentes. Tú vas a tener un bonito resultado y eso más o menos es lo que a ti te gusta, pero el resultado depende mucho de tu contorno”, dice, y destaca que el resultado final siempre estará condicionado por la anatomía individual.
El cirujano plástico subraya que, aunque la cirugía plástica ha evolucionado y hoy permite intervenir más estructuras que en el pasado, esos avances también tienen límites. “Antes nada más trabajábamos la musculatura, la grasa y la piel; ahora podemos trabajar lo que es el contorno óseo y el cartílago, pero no a todos los niveles”, puntualiza.
Combinar con otros procedimientos
Ante la inquietud de muchos pacientes sobre la posibilidad de combinar la abdominoplastia con otros procedimientos, como una cirugía mamaria, García comparte que sí es posible, pero siempre bajo criterios médicos estrictos y protocolos claramente establecidos.
“Según uno va aumentando la cantidad de procedimientos, pueden aumentar los riesgos”, advierte el especialista. Por esa razón, señala que existen regulaciones que limitan hasta dónde se puede llegar en una misma intervención quirúrgica. “El Ministerio de Salud Pública regula un protocolo que dice que máximo pueden ser dos procedimientos mayores y uno menor complementario”, expresa.
Dentro de esas combinaciones permitidas, García detalla que hay esquemas quirúrgicos que se realizan con frecuencia. “Es muy común que uno haga una liposucción como procedimiento mayor y una abdominoplastia, y como complementario la transferencia de grasa a glúteos”, indica.
Sin embargo, es claro al marcar límites. “Por ejemplo, la lipoescultura 360 como tal es un procedimiento mayor, y no debería combinarse”, concluye.
Criterios innegociables
Para el cirujano plástico Nelson García, antes de someterse a una cirugía plástica hay criterios que considera innegociables y que, a su juicio, marcan la diferencia entre un procedimiento seguro y uno de alto riesgo. “Lo más importante para mí es saber elegir el cirujano que te va a operar, que esté certificado y que esté debidamente acreditado; eso es primordial”, enfatiza. La formación y la certificación del especialista son el primer filtro que debe tomar en cuenta cualquier paciente. Además, la importancia del lugar donde se realizará la intervención y la evaluación integral. Y por último, “después de operarse, seguir las instrucciones de tu médico es esencial al 100 %”, puntualiza.
Avances tecnológicos
El doctor destaca que la tecnología ha transformado de manera significativa la forma en que hoy se realizan estos procedimientos.“Ahora mismo hay varias tecnologías”, explica, al señalar que una de las principales es el uso del ultrasonido. “Usamos ultrasonido para remover la grasa en la lipoescultura”… detalla, precisando que esta herramienta permite mayor control y precisión durante la extracción. A este avance se suma la radiofrecuencia, que ha cobrado protagonismo en los procedimientos corporales.
