Entre los factores que afectan la fertilidad masculina figura la obesidad y el uso indiscriminado de testoterona
Cuando una pareja enfrenta dificultades para lograr un embarazo, el espermatograma suele ser uno de los primeros estudios indicados al hombre. Sin embargo, este examen va mucho más allá de contar la cantidad de espermatozoides. También analiza su movilidad, su morfología y, en determinados casos, puede dar paso a estudios más especializados para identificar alteraciones que no son visibles en una evaluación convencional.

En una visita al periódico elCaribe, el urólogo Pablo Mateo explica que uno de los parámetros más importantes es la movilidad de los espermatozoides, ya que de ella depende que puedan llegar hasta el óvulo.
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“Puede ser que un hombre tenga una concentración adecuada, pero tenga una movilidad rápida cero. Probablemente ese hombre va a tener problemas porque el espermatozoide no va a tener la capacidad de llegar al óvulo”, señaló el especialista.
Otro aspecto que se evalúa es la morfología, es decir, el porcentaje de espermatozoides con una estructura normal. “Podemos tener una concentración normal, pero que esos espermatozoides sean anormales, que no tengan cabeza o que no tengan cola. Si les falta alguna de esas partes tampoco se va a poder fecundar”, manifiesta Mateo.
A simple vista el resultado puede parecer normal
No obstante, el galeno advierte que un espermatograma con resultados dentro de los parámetros normales no siempre descarta un trastorno de fertilidad. “Hay espermatogramas que son normales a simple vista, pero si existe algún trastorno en la fertilidad tenemos que investigar lo que se llama fragmentación genética. Hay personas que tienen un problema genético y necesitamos evaluarlo para definir si realmente existe un trastorno de fertilidad”, compartió durante la entrevista.
Tras el diagnóstico, el tratamiento dependerá de la causa identificada. En algunos casos puede indicarse una cirugía, especialmente cuando existe un varicocele dilatación de las venas del cordón espermático, aunque el especialista insiste en que esta decisión debe tomarse con criterios bien definidos.
“La cirugía en infertilidad masculina generalmente es por varicoceles. Pero si tenemos un paciente con un problema genético, no vale la pena hacer la cirugía”, afirma.
Antes de decidir cualquier procedimiento, explica que es indispensable realizar un historial clínico detallado, conocer los antecedentes del paciente, los medicamentos que utiliza y otros factores que pueden afectar su fertilidad.
¿Qué factores afectan la fertilidad masculina?
Entre los factores que con mayor frecuencia afectan la fertilidad masculina, Mateo menciona la obesidad y el uso indiscriminado de testosterona para aumentar la masa muscular.
“La obesidad es una causa que afecta la fertilidad en el hombre”, señala.Sobre la testosterona, advierte que administrarla a personas que no la necesitan puede alterar el funcionamiento hormonal y disminuir la producción de espermatozoides.
“Cuando usamos testosterona sin que el paciente la necesite, el cerebro interpreta que ya hay suficiente hormona y deja de estimular al testículo. Eso altera la producción de espermatozoides”, dice el urólogo.
Añade que esta práctica puede provocar, al mismo tiempo, infertilidad y disfunción eréctil. “Si los valores están dentro del parámetro normal, no es necesario utilizar testosterona”, enfatiza.
¿Cuándo la cirugía?
En el encuentro, señaló que la cirugía solo debe indicarse cuando existe un beneficio claro para el paciente, por ejemplo, si el varicocele está relacionado con infertilidad o afecta el desarrollo del testículo. “Siempre hay que tener un criterio definido. Todos los procedimientos quirúrgicos tienen riesgos y debemos evaluar si realmente le conviene al paciente operarse”, sostiene. Incluso relata que algunos hombres solicitan la intervención pese a no presentar síntomas ni alteraciones.“Les explico que fue un hallazgo casual y que no necesitan cirugía. Si no existe un beneficio claro, no los opero”, concluye.
Precaución con los suplementos
Al abordar el papel de los suplementos y los medicamentos en la recuperación de la fertilidad masculina, Mateo sostiene que cada tratamiento debe responder a una necesidad específica y respaldarse en evidencia médica.“No estoy de acuerdo con los suplementos, a menos que exista un criterio definido y una evidencia para indicarlos”, expresa. El especialista solo recomienda suplementos cuando existe una deficiencia demostrada, como ocurre con la vitamina D, y siempre se utilizan productos con registro sanitario. “Si diagnostico una deficiencia de vitamina D, tengo que suplementarlo, pero con un producto que tenga registro sanitario”, indica. Asimismo, advierte sobre la comercialización de productos sin controles regulatorios. “Un medicamento envasado no es natural. No sabemos realmente qué contiene y si no existe un control sanitario”, puntualiza.
