“Ser madre ha sacado un lado creativo de mí”

La comunicadora Viryi Baldera equilibró una carrera exigente con la maternidad de Adriel y Adrián

Por años, el nombre de Viryi Baldera ha estado ligado al dinamismo del entretenimiento, las relaciones públicas y la comunicación estratégica. Acostumbrada a coordinar agendas, eventos y proyectos de alto perfil, su carrera ha transcurrido en un escenario donde la inmediatez y la excelencia son parte del día a día. Sin embargo, hay un rol que transformó por completo su manera de ver el mundo: ser madre.

Para Baldera, la maternidad no llegó a reemplazar su identidad profesional, sino a redefinirla. “Ser madre es mi mayor responsabilidad y también mi mayor motor”, afirma con convicción al hablar de Adriel y Adrián, sus dos hijos, alrededor de quienes hoy gira gran parte de su vida. Una experiencia que, según cuenta, también le permitió comprender aun más el amor y sacrificio de su propia madre.

Si tuviera que resumir la maternidad en una sola palabra, no duda: entrega. Porque ser madre no tiene receso.

La maternidad le enseñó a detenerse, a priorizar y, sobre todo, a entender que no siempre se puede estar en todo. Antes de convertirse en mamá, el éxito estaba más relacionado con metas profesionales, crecimiento y posicionamiento.

“Ahora el éxito también es poder estar presente, ver a mis hijos bien y disfrutar su crecimiento”, comparte. Explorar el mundo junto a ellos, involucrarse en sus intereses y acompañar cada etapa se ha convertido en una conquista tan importante como cualquier logro laboral. Pero el equilibrio no siempre resulta sencillo.

Viryi reconoce que uno de los mayores retos ha sido el tiempo. Entre responsabilidades profesionales, el colegio, meriendas, tareas y múltiples pendientes, los días pueden volverse intensos, especialmente en una dinámica familiar donde, como ella misma cuenta, actualmente no dispone de ayuda doméstica. Aun así, ha encontrado soporte en una red familiar sólida.

Sus padres y su esposo, José Antonio, se han convertido en pilares fundamentales para poder sostener ambos mundos. Habla de él como un padre presente, involucrado y comprometido con la crianza de sus hijos, un compañero con quien ha entendido que la maternidad y la paternidad no se tratan de perfección, sino de amor, paciencia y presencia.

Desde el plano profesional, Baldera ha construido una trayectoria marcada por la disciplina y la constancia. Licenciada en Comunicación Social y con una maestría en Comunicación Estratégica y Relaciones Públicas, ha trabajado junto a importantes figuras nacionales e internacionales del entretenimiento, consolidando un nombre respetado dentro del sector comunicacional dominicano. Sin embargo, admite que la maternidad también le ha exigido renuncias.

Ha tenido que decir que no a oportunidades laborales cuando entendía que asumirlas implicaría sacrificar demasiado tiempo familiar. Una decisión que no siempre es sencilla para una mujer acostumbrada a “dar la milla extra” en cada proyecto. Pero lejos de verlo como una pérdida, entiende esas pausas como parte del proceso.

“Ser madre ha sacado un lado creativo de mí, desde elaborar disfraces escolares, proyectos y tareas junto a mis hijos”. La maternidad, explica, también la hizo más humana, estratégica y enfocada.

Importantes desafíos en RD

Desde su experiencia, considera que en República Dominicana todavía existen importantes desafíos para las madres profesionales. La falta de tiempo, la carga mental, la escasa flexibilidad laboral y la presión de cumplir con todos los roles siguen siendo barreras reales. Por eso cree que aún falta avanzar hacia políticas laborales más humanas, empáticas y comprometidas con la maternidad. Más allá de reconocimientos o metas alcanzadas, hay algo que desea profundamente: que sus hijos la recuerden como una madre presente, involucrada, que nunca se perdió un momento importante de sus vidas. “Que siempre estuvo para ellos”, dice.

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