Con Holistic Garden, Fundación Oncoserv busca crear un espacio de conexión y reflexión para las mujeres
Desde 2022, Cápsula Rosa ha encontrado en la moda una vía para apoyar a mujeres diagnosticadas con cáncer de mama que no cuentan con recursos para sus tratamientos. Ahora, la iniciativa incorpora una nueva dimensión con Holistic Garden, un encuentro concebido para promover el autocuidado, la reflexión y el bienestar emocional. Ichanell Rodríguez, presidenta de la Fundación Oncoserv, habla sobre la evolución del proyecto y sobre la importancia de entender la salud desde una perspectiva que también contemple las emociones y las necesidades personales.
¿Qué papel ocupa Cápsula Rosa dentro de la misión de la Fundación Oncoserv?
Cápsula Rosa complementa nuestra misión. En la Fundación trabajamos para apoyar a nuestros pacientes, promover la prevención y contribuir a que más personas tengan acceso a una atención oportuna, pero entendemos que la salud va mucho más allá de un diagnóstico. Esta iniciativa nos permite trabajar también desde la educación, la conciencia y el bienestar. Busca generar conciencia y, al mismo tiempo, convertirse en una oportunidad para continuar apoyando a nuestras pacientes.
La Fundación trabaja principalmente en prevención, diagnóstico y atención del cáncer. ¿Por qué consideran importante incorporar también el bienestar emocional y espiritual?
El bienestar emocional y espiritual puede acompañar de manera importante los procesos de vida, especialmente en momentos de dificultad. Por eso creemos que promover espacios de calma, reflexión y conexión también forma parte de una visión responsable de la salud. En el caso de Holistic Garden, por ejemplo, el bienestar de cada participante se transforma directamente en esperanza para nuestros pacientes.
¿Qué han aprendido de las mujeres que acompañan desde la Fundación?
Las mujeres suelen asumir muchos roles y responsabilidades, cuidando de sus familias, de sus trabajos y de quienes las rodean, pero muchas veces dejan su propio bienestar para después. Queríamos crear una iniciativa que nos permitiera acercarnos a la mujer desde una perspectiva diferente, no solamente desde la prevención o el diagnóstico, sino también desde el autocuidado, la conexión consigo misma y el bienestar emocional.
¿Qué significa para ustedes hablar de una “visión integral de la salud”?
Una visión integral significa preguntarnos no solamente “¿qué necesita mi cuerpo?”, sino también “¿cómo se siente mi persona?, ¿qué estoy viviendo?,¿qué necesito para sentirme mejor?” Ese cambio de mirada es fundamental.
¿Qué motivó a la Fundación a crear Holistic Garden y qué esperan que encuentre una mujer cuando llegue a este espacio?
Holistic Garden nace de ese deseo de crear un espacio de pausa y conexión. Queríamos ofrecer una experiencia diferente, en la que las mujeres pudieran alejarse por unas horas del ritmo cotidiano y dedicarse tiempo a sí mismas. Esperamos que cada mujer encuentre un espacio seguro para respirar, reconectar consigo misma y recordar que su bienestar también merece un lugar en su agenda.
¿Qué necesidades emocionales o personales de las mujeres buscan poner sobre la mesa?
Queremos poner sobre la mesa algo que muchas veces dejamos en segundo plano: la necesidad de detenernos. Vivimos en una sociedad que nos exige estar constantemente produciendo, resolviendo y cuidando a los demás. Holistic Garden propone parar, escuchar nuestro interior y reconocer cómo estamos. No se trata solamente de descansar, sino de preguntarnos qué necesitamos, qué queremos transformar y qué podemos hacer para vivir con mayor equilibrio y paz.
¿Qué herramientas aprenderán?
Más que entregarles una fórmula, queremos que cada participante descubra herramientas que pueda adaptar a su propia realidad. Las prácticas de respiración, silencio, sonido, entre otras pueden convertirse en recursos para gestionar momentos de estrés, recuperar la calma y conectar con el presente.
