Las tasas de sobrepeso y obesidad se ha triplicado con los años y afectan actualmente al 62.5 % de la población

La relación entre una buena nutrición y la prevención de enfermedades, incluidas las relacionadas con el corazón, es innegable. Así lo destacó la nutrióloga clínica Leimy Cruz Polanco, quien dijo que la alimentación juega un papel fundamental en la salud cardiovascular, y puede ser un factor clave en la prevención de enfermedades del corazón, como la coronaria, la hipertensión arterial y los accidentes cerebrovasculares.

Adoptar un patrón alimenticio saludable desde una edad temprana y mantenerlo a lo largo de la vida puede marcar una gran diferencia en la salud cardiovascular. Sin embargo, aseguró que es importante recordar que la nutrición es solo uno de los factores que influyen en la salud del corazón; otros hábitos de vida saludables, como la actividad física regular y la abstención del tabaco, también desempeñan un papel importante en la prevención de enfermedades del corazón.

La mala alimentación y su impacto en la salud del corazón

Una mala alimentación, sostuvo Cruz Polanco, puede tener un impacto significativo y a menudo perjudicial en nuestra salud en múltiples niveles. “Los efectos adversos de una dieta poco saludable pueden ser profundos y abarcan una amplia gama de problemas de salud”, expresó.

Sobre las estadísticas, resaltó que las tasas de sobrepeso y obesidad se han triplicado en la región de las Américas en los últimos 50 años, y estas afecciones afectan actualmente al 62,5 % de la población, la prevalencia regional más alta del mundo, según la Organización Panamericana de Salud (OPS).

La obesidad es uno de los principales factores de riesgo de muchas enfermedades no transmisibles, como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y los accidentes cerebrovasculares, así como de varios tipos de cáncer. En 2021, la obesidad fue responsable de 2.8 millones de muertes por enfermedades no transmisibles en las Américas.

Es fundamental comprender que nuestros hábitos alimentarios tienen un efecto directo en nuestra salud a largo plazo. Puede aumentar el riesgo de deficiencias nutricionales, problemas digestivos, afectar la salud mental y el proceso de envejecimiento. Adoptar una dieta equilibrada y consciente es una de las mejores inversiones que podemos hacer para mantener y mejorar nuestra salud en todas las etapas de la vida.

“Una buena alimentación es crucial para la salud cardiovascular durante toda la vida. Para reducir el riesgo de desarrollar niveles elevados de colesterol LDL ‘malo’, presión arterial alta, obesidad, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico (cada uno de los cuales puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardíacas), es fundamental seguir una dieta saludable para el corazón y comportamientos saludables de estilo de vida (como hacer ejercicio regular y evitar la exposición a productos derivados del tabaco) desde la infancia hasta la edad adulta”, manifestó la doctora.

Reducir los factores de riesgo

De acuerdo con Cruz Polanco, las mujeres que siguen una dieta saludable para el corazón tanto antes como durante el embarazo pueden reducir los factores de riesgo de enfermedad cardiaca, lo que puede ayudar a prevenir que sus hijos desarrollen un peso poco saludable.

Asimismo, manifestó que es crucial educar a los niños para que, cuando lleguen a la edad adulta, puedan tomar decisiones informadas sobre lo que comen y servir como buenos modelos para las generaciones venideras. “Si bien una mala alimentación puede afectar a todas las edades, es importante destacar que los efectos acumulativos a lo largo de la vida pueden hacer que los adultos mayores sean más vulnerables a las consecuencias graves. Sin embargo, adoptar una alimentación saludable en cualquier etapa de la vida puede ayudar a prevenir o mitigar muchos de estos riesgos. La nutrición es una herramienta poderosa para promover la salud y el bienestar a todas las edades”, puntualizó.

Evite los siguientes alimentos

“Para mantener un corazón sano, es esencial adoptar una alimentación consciente y equilibrada. Hay ciertos alimentos que debemos evitar o consumir con moderación para proteger nuestra salud cardiovascular”, dijo Cruz Polanco. Entre ellos evite consumir:

Grasas saturadas y trans. Las grasas saturadas, presentes en alimentos como carnes grasas, mantequilla y productos lácteos enteros, pueden elevar el colesterol LDL y aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas. Las grasas trans, comúnmente encontradas en alimentos procesados y fritos, también tienen efectos perjudiciales para la salud del corazón.

Azúcares añadidos. Los azúcares añadidos en bebidas azucaradas y productos procesados pueden contribuir a la obesidad, la resistencia a la insulina y el aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Exceso de sal. El consumo excesivo de sal puede aumentar la presión arterial, lo que a su vez aumenta el riesgo de hipertensión y enfermedades del corazón. Limitar la ingesta de alimentos salados y procesados es fundamental.

Alimentos procesados y ultraprocesados. Estos alimentos a menudo contienen grasas poco saludables, azúcares añadidos y sodio en niveles excesivos. Optar por alimentos frescos, naturales y minimamente procesados es una opción más saludable.

Exceso de alcohol. El consumo excesivo de alcohol puede elevar la presión arterial y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Si bebes, hazlo con moderación.

Salud
La nutrición es una herramienta poderosa para promover la salud y el bienestar en todas las edades.

Esencial
Para mantener un corazón sano, es esencial adoptar una alimentación consciente y equilibrada.

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