Hurgando en el drama de los dominicanos contactados y contratados para incorporarse como soldados mercenarios en la guerra de Rusia con Ucrania, a primera vista aflora la desesperanza en lo que les depara la vida en el país por la falta de oportunidades, argumento que se aplica también como explicación a las peligrosas travesías en yola hacia Puerto Rico. También la ambición por una vida mejor en términos económicos, lo que a veces solo resulta un espejismo que se desvanece rápidamente, como ha quedado demostrado en este caso. Las narraciones de los que han logrado sobrevivir son sobrecogedoras; algunos inclusos con graves lesiones y atrapados en una circunstancia que quizás nunca dimensionaron.
