PUBLICIDAD X
CONTINUAR A ELCARIBE.COM.DO

Niños y adolescentes de mi generación un viernes como el de ayer entonábamos el “Himno a las madres” de Trina de Moya, en nuestras escuelas. Rituales de Día de las Madres de años 70 y 80 que a esas tempranas, alegres edades se tomaban como una formalidad. Tener nuestras madres se sentía cosa normal, ordinaria. Creces, pierdes la tuya y aquellos versos: “…Cantemos de las madres su ternura y su afán…” toman particular significación. Te emocionan, el sentimiento asociado al recuerdo de aquellas ceremonias escolares te desborda. Mami, tu muerte a destiempo me ha enseñado mucho; gran escuela es el dolor. Pero no ceso de preguntarme cómo hubiera sido tenerte al paso de los años, madura para aquilatarte.

Posted in Buen Oficio
agency orquidea

Más contenido por Claudia Fernández