De caminata en mi barrio el domingo temprano, un patrullero policial circulando me infundió tranquilidad. Una rareza, carecemos de política de prevención policial. Ocurren feminicidios prevenibles; las autoridades quedaron mal igualmente en lo del tiroteo de Boca Chica que dejó muertos y heridos. Estaban detrás dos bandas fuertemente armadas disputándose puntos de droga. ¿No está la Policía llamada a estar al tanto de cosas así, más en un poblado pequeño, y estar en control? Pero el enfoque siempre es reactivo. Ocurrido el ataque, salieron tras los responsables, que sabían quiénes eran, y mataron a quienes no se entregaron. Entretanto, el hecho dejó muertos y heridos, incluyendo gente ajena a la disputa.
