Por tres días, a partir de hoy, los miembros de la Dirección Ejecutiva del PRM, 60 en total, tendrán un retiro en Jarabacoa para hablar sobre el presente y el futuro del partido. A ellos no les gusta el nombre de retiro, dicen que es un taller, aunque llamarlo retiro no cae mal, al estilo de los cursillos de cristiandad, y del consabido “por mi culpa, por mi grandísima culpa”, frase acuñada para reconocer los propios pecados y pedir perdón, salvo que el PRM crea que todo a su alrededor está bien. Una sugerencia: que guarden los celulares para evitar filtraciones chismosas y que no los pongan a pasar hambre, pero que sea un verdadero retiro para reflexionar y no un fin de semana tipo resort, con manjares y bebidas.
