La doctora Milagros Ortiz Bosch, directora de la Dirección General de Ética Gubernamental (DIGEIG), deberá revisar los indicadores que se utilizan para medir la transparencia de las instituciones gubernamentales, en especial de sus portales, porque a pesar de lo que se ha filtrado de la truculencia que imperaba en Senasa y el ocultamiento de informaciones, además de la existencia en su interior de una Comisión de Integridad Gubernamental y Cumplimiento Normativo, no es para que la DIGEIG informe que de enero a junio Senasa obtuvo un promedio en transparencia de 92.89%, un elevado índice que lo logró mes tras mes; o sea, no fue casualidad ni chepa. Algo falló en el monitoreo de la DIGEIG, salvo que en los portales de transparencia pongan cosas inventadas o a conveniencia.
