El transformador

    El presidente Luis Abinader comentó en televisión que la gente dice que habla mucho. También hay quienes dicen que hace muchos anuncios y promete muchas obras. Una realidad es que se comunica con los ciudadanos de manera directa mediante los diálogos, los discursos, o durante encuentros semanales con representantes comunitarios. El presidente está empeñado en llegar a su pueblo. Eso es bueno.

    También Abinader parece convencido, como alguna vez sugirió este diario, de que podría ser el mandatario de las transformaciones. Es perceptible que quiere producir cambios de verdad, más allá de elementos superficiales.

    En la entrevista con Huchi Lora y Alicia Ortega reafirmó el compromiso de avanzar en la dirección deseada para materializar los cambios institucionales requeridos por la sociedad, de modo que los órganos del Estado funcionen adecuadamente.

    Su reiterado compromiso de cambiar las bases en que se sustenta el sistema eléctrico, de modo que resulte eficiente en atención a las necesidades del país. Y ha enfatizado en la necesidad de mejorías de la gestión de las Empresas Distribuidoras de Electricidad. Ayer, la Comisión Liquidadora de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) y la Unidad de Electrificación Rural y Suburbana (UERS) informó que a partir del 30 de junio esas entidades quedarán disueltas. El próximo 30 de este mes concluirán los contratos de trabajo vigentes para propiciar el cierre.

    Ese proceso implicó, han dicho los responsables del sector, la eliminación de una burocracia excesiva. Asimismo, Punta Catalina pasará a ser un fideicomiso, para que funcione con identidad propia en el mercado eléctrico. Todo eso formaría parte del paquete de la reforma del sector eléctrico.

    El presidente Abinader tiene en sus planes otras reformas importantes, como la de la Policía Nacional, del régimen de la Seguridad Social, la fiscalidad, la educación y el mismísimo sistema de justicia.

    Con esa divisa, según sus más recientes palabras, aspira a convertirse en un reformador.

    El país demanda y requiere transformaciones, y deben estar orientadas a mejorar el funcionamiento del aparato productivo, profundizar en la equidad social para que los dominicanos puedan alcanzar niveles de vida decentes, que lo afirmen en su territorio, sin necesidad de pensar en un sueño en el exterior.

    Mantente informado!

    Recibe en tu correo actualizaciones diarias
    de las noticias más importantes de la actualidad.