El tres de mayo fue establecido por la Asamblea General de la ONU el Día Mundial de la Libertad de Prensa en 1993, en coincidencia con la Declaración de Windhoek, de la que surgió un documento elaborado por representantes de medios de comunicación de África.
La libertad de prensa es un pilar fundamental de la democracia y del Estado de Derecho, porque ningún país puede considerarse libre e independiente si los medios carecen de libertad para informar y mucho menos si se les niega a las personas la posibilidad de publicar libremente sus ideas sin censura previa.
Sin embargo, este derecho no siempre es respetado en el mundo y, según el Informe sobre las tendencias mundiales 2022-2025, sufre su mayor retroceso desde 2012, comparable a lo que se observó durante las dos guerras mundiales y la Guerra Fría.
La manipulación de la información, la autocensura, la excesiva dependencia de los medios de la pauta publicitaria gubernamental y las presiones de todo tipo, que suelen terminar con el asesinato de periodistas, forman parte de las situaciones que atentan contra este derecho.
A esto hay que agregarle la existencia de entramados judiciales y políticos, como el law-fare que involucra a propietarios de medios en contubernio con jueces corruptos y gobiernos que persiguen judicialmente a los opositores.
Otro problema está en lo que los medios no informan, que equivale a ocultar realidades y problemas, mientras las páginas se llenan de informaciones positivas de los gobernantes de turno y de figuras del espectáculo.
La mejor manera de celebrar este día es informarse sobre la situación de la libertad de prensa en el país y en el mundo, conocer a los periodistas que informan con honestidad pese a las presiones, exigir que se cumpla la legislación que protege el derecho a la información, apoyar a los medios de comunicación independientes y, sobre todo, no difundir noticias por las redes sin antes comprobar debidamente su veracidad.
Defender la libertad de prensa es defender el derecho a conocer la realidad del mundo en que vivimos, para definir la sociedad que queremos dejarles a las generaciones futuras.
