Los primeros deportados

Hay dudas al respecto y muchos cabos sueltos.

Escuchar artículo
0:00
-0:00
Velocidad

Nuestro país podría estar recibiendo en las próximas horas a los primeros deportados desde Estados Unidos como parte del Acuerdo de Nacionales de Terceros Países en Tránsito (TCNA por sus siglas en inglés), que nos compromete a recibir personas en tránsito hacia sus naciones de origen, que no van a ingresar al sistema migratorio y cuya permanencia será breve. O sea, ingreso “temporal y excepcional”, sin expedientes penales y tampoco haitianos ni menores no acompañados.

Esperemos su arribo, si es que ya no están aquí, pero los informes de elCaribe indican que EE.UU. tramitó a sus aeropuertos las autorizaciones y permisos de deportación, lo cual nos permitirá verificar en el terreno cómo operará el mecanismo de tránsito de esos ciudadanos hacia otros países.

Hay dudas al respecto y muchos cabos sueltos, porque dizque los deportados no figuran en el sistema migratorio estadounidense y tampoco en el dominicano, un limbo cuestionado por organismos como la Unión Estadounidense de Libertades Civiles, que denuncia que se trata de personas que tienen derecho a una audiencia, y también por Human Rights Watch que en Panamá y Costa Rica ha documentado que muchos de los expulsados habían huido de sus países por razones de etnia, religión, género, orientación sexual, vínculos familiares u opiniones políticas. Incluso, comprobó que a Costa Rica arribaron vuelos con menores, mujeres embarazadas y ancianos.

Ojalá que, porque se presume de tránsito “temporal y excepcional”, República Dominicana no se vea involucrada en denuncias de esa naturaleza.

Hay cuestionamientos de que con lo firmado en el marco del Escudo de las Américas estaríamos actuando como país que asume la prioridad migratoria de otro Estado y que comprometemos nuestra soberanía.

Además, se afirma que con ese memorando el país va más allá de lo migratorio y adhiere a un esquema regional que mezcla seguridad, narcotráfico, terrorismo, control fronterizo y cooperación militar, y aceptamos una narrativa que nos distancia del marco tradicional de nuestra política hemisférica, como la OEA, Cumbres de las Américas o mecanismos multilaterales con participación de gobiernos de distintas orientaciones políticas.

Pero, recibamos a los primeros deportados para comprobar de qué nos están hablando, y si es cierto que hay gato entre macuto.

Posted in EditorialEtiquetas

Más de opiniones

Más leídas de opiniones

Las Más leídas