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Solamente entre el Banco Popular, el Banco de Reservas, el Grupo SID y Ferretería Ochoa se han canalizado ayudas por RD$225 millones y con el paso de las horas crecerá el número de empresas y personas que dicen presente para auxiliar a los afectados por el huracán Fiona en el Este y Noreste del país.

Los hechos ratifican nuestro convencimiento de que somos un pueblo integrado en su inmensa mayoría por personas e instituciones generosas que hacen el bien sin mirar a quién, y prestas siempre a decir presente cuando la respuesta solidaria se impone ante cualquier otra posibilidad.

Esa parte sana de nuestra sociedad dominicana impregnada de buena voluntad, que apoya las causas nobles y que resuelve sin esperar nada a cambio, ni siquiera reconocimiento, multiplicará con creces las donaciones en tanto las autoridades gubernamentales hacen su parte.

Mientras, el presidente Luis Abinader atiende personalmente las zonas afectadas y ha convertido en el primer punto de su agenda el auxilio de los desamparados, de los productores que perdieron sus cosechas y el arreglo inmediato de las infraestructuras dañadas.

Incluso, el mandatario tuvo el noble gesto, despojado de sectarismo, de socializar sus acciones con representantes de los partidos políticos, una palmaria expresión de su desinterés y que es parte de su peculiar estilo de gobernar con la utilización de métodos que caracterizan una relación horizontal con todos los sectores de la sociedad.

Esa es una actitud que sintoniza con el mensaje enviado por el papa Francisco al pueblo dominicano, en el que expresa su dolor y aflicción por las víctimas y damnificados que ha dejado el huracán Fiona y en el que pide “que se incremente la solidaridad para ayudar a los afectados por esta calamidad, y manifestar así la cercanía fraterna a la cual estamos todos llamados”.

Ahora que la ayuda está fluyendo lo importante es organizar una adecuada distribución, para que llegue a cada rincón del país donde Fiona hizo daño.

Adelante pues con la consigna de Gente buena por una buena causa; potenciemos la generosidad y solidaridad y acudamos a socorrer a aquellos que lo necesitan.

Posted in Editorial
agency orquidea

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