Semana Mundial del Agua

Aunque parezca ocioso decirlo, la importancia del agua para la vida y para la supervivencia de la mayoría de las especies, incluidos los seres humanos, es tal que sin ella el planeta sucumbiría. Sin embargo, la acción humana atenta continuamente contra este elemento indispensable.

El Día Mundial del Agua se celebra el 22 de marzo, pero la Semana Mundial del Agua, que finaliza hoy, fue colocada en la Agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible como un punto de inflexión para poner a todas las sociedades a reflexionar sobre el problema de su escasez –y de su falta total- en diferentes regiones.

Las cifras de este problema son aterradoras, más de dos mil millones de personas carecen de acceso a agua potable segura, más de cuatro mil millones no tienen acceso a cloacas ni servicios seguros de tratamiento, 340 mil niños mueren cada año por diarrea provocada por agua sin tratar, y esto no muestra posibilidades de mejora, sino más bien de empeorar.

Hace ya varias décadas un programa del Banco Mundial intentó privatizar el agua en algunas regiones de África y Sudamérica, lo que llevó a prohibiciones absurdas como impedir que se recogiera agua de lluvia, los resultados fueron aumentos del cólera y diarreas por beber agua contaminada ante la falta de recursos para adquirir agua potable.

En nuestro país tenemos el problema de las sequías cíclicas provocadas por fenómenos climáticos como El Niño, más la acción de las granceras que secan progresivamente nuestros ríos y arroyos sin que nadie haga nada para impedirlo.

El acceso a agua potable, sana y segura es un derecho humano tan fundamental como el derecho a la vida y la importancia del agua es tal que no está lejano el día en que sea este líquido vital la causa de las guerras futuras.

Cuidar nuestras fuentes de agua, que alimentan las presas de las que se sirven pueblos y ciudades, racionar su uso y evitar el desperdicio, consumir solo agua potable garantizada y combatir la depredación y contaminación de todo curso de agua es un deber de todos, porque un planeta sin agua es un planeta definitivamente muerto.

Posted in Editorial, OpinionesEtiquetas

Más de opiniones

Más leídas de opiniones

Las Más leídas