En el actual mundo globalizado las cartas manuscritas, enviadas en sobres sellados y con una o dos estampillas, forman parte de un pasado que a los jóvenes les parece remoto, pero que fue una de las formas más comunes de comunicación y de intercambio entre las personas, a través de distancias que podían superar miles de kilómetros.
Aunque la historia del correo como forma de transporte de mensajes y de información se remonta a alrededor de 2,500 años antes de Cristo, su organización institucional se consolidó entre los siglos XVI y XVII en Europa, y bastante más tarde en el resto del mundo.
En 1969 la Unión Postal Universal estableció el 9 de octubre como Día Mundial del Correo durante un congreso celebrado en Tokio. El objetivo de esa efeméride es destacar la importancia del correo en el mundo y sus tres pilares estratégicos; que son: innovación, integración e inclusión.
Los que peinamos canas recordamos la figura del cartero, que recorría las calles de los barrios a pie o en bicicleta, donde entregaba los sobres que podían contener buenas o malas noticias, pero que siempre o casi siempre era esperado con expectativa por los destinatarios.
En las escuelas se nos enseñaba a redactar cartas, que podían ser dirigidas a los amigos, parientes lejanos o a instituciones determinadas, los edificios de correos eran enormes torres de varios pisos con oficinas donde se clasificaban cartas según las localidades a las que iban dirigidas.
Todo eso va quedando en el pasado a medida que el internet se extiende y el correo electrónico y la mensajería digital se expanden por el mundo, pero todavía funcionan 663 mil oficinas de correos en las que trabajan más de cinco millones de empleados, lo que significa que el correo postal todavía está vigente.
Recordar el Día Mundial del Correo es celebrar la importancia de la una forma de comunicación entre los seres humanos que trasciende las distancias, que une a los hombres y mujeres de todo el planeta a través de la palabra y los mantiene conectados en eso que los distingue como seres superiores, que es su humanidad.
