El desgobierno del PRM creó una iniciativa “legislativa” cuasi ley mordaza -hasta ahora un proyecto de ley (ya aprobó la del DNI-1-26; la pendiente es: Ley Orgánica de Libertad de Expresión y Medios Audiovisuales -2024-, que el TC anuló porque contravenía la Constitución, y aunque fueron eliminados algunos articulados atentatorios a la libre expresión del pensamiento, la intención era la censura)- para acallar las voces que ahora vociferan lo que ellos vociferaban, valga la redundancia, a todo pulmón, en la oposición: !Ladrones, corruptos, sinvergüenzas…! Y no solo en el plano nacional elevaban ese discurso o narrativa, sino que fueron, en cruzada, al exterior a denunciar una supuesta “dictadura de partido único” (el PLD) y la estafa de gobierno, según ellos, que vivíamos…. ¡Qué timbales!
Hoy, cuando vivimos bajo un desgobierno mil veces peor y donde la narcopolítica se ha instalado en los poderes públicos vía el partido de gobierno -los llevó en su boleta 2020 y 2024-, están decididos a silenciar y “enjuiciar” a todo el que se atreva a llamarlos por su nombre: corruptos -hay, por supuesto, sus excepciones-, ladrones y sinvergüenzas.
Pendeja sea la ciudadanía, la oposición y los que opinamos públicamente si nos quedamos callados o caemos en el chantaje ante ese adefesio e intento de ultraje de las libertades públicas y libre expresión del pensamiento sin censuras.
Por nada quieren que les digan que son campeones en endeudamiento público, escándalos de corrupción -que se archivan-, gobierno de oligarcas y el partido que más lejos ha llegado en contubernio con el bajo mundo y la delincuencia organizada. Amén de híper-desempleo, canasta familiar por las nubes y nepotismo a granel…
Tampoco quieren que la gente diga que está “jarta” de tanta publicidad estatal para vender una sarta de “realizaciones” (¡Mentiras!) que solo existen en su azotea; y, encima, dizque que han institucionalizado el país. Pero, ¿de qué? ¿De extraditables? Totalmente de acuerdo.
Jamás en nuestro país se había elevado a política pública la desfachatez, la corrupción y el despilfarro público como en el desgobierno actual. Y no es que los anteriores gobiernos no hicieron corrupción, sino que aunque sea dejaban aceras y contenes; y unas que otras reformas, políticas públicas y obras de infraestructura de gran impacto social; pero, ¿y estos? ¡Nada!
Y cuando esto termine (2028), si la oposición no sigue bruta (inobservando, supinamente, al “Padre de la Democracia” -¡Válgame Dios!-), habría que ver donde meterán las caras tantos farsantes y sinvergüenzas. Aunque ya me lo imagino: saldrán corriendo….! Para entonces, hasta Haití será un paraíso. Lo puedo jurar.
