El PRM es un mar de confusión para algunos ante el 2028. Mientras unos dan por hecho que David Collado podría alzarse con la candidatura en 2028, porque marca mejor en las encuestas, seguido de Carolina, Yayo Sanz y Raquel Peña, no todo está dicho, especialmente porque todavía falta mucho tiempo y cualqier cosa podría pasar.
El hecho de que el presidente Abinader sentó a los precandidatos por el frenazo de que no aceptará campaña de los funcionarios y que si prefieren el activismo deben dejar el gobierno, se interpretó como una acción que beneficia al ministro de Turismo porque está bien colocado en las encuestas y, por tanto, si los demás no apuran el paso, será difícil alcanzarlo.
El escenario en el PRM no es como lo pintan las encuestas. Los proyectos han seguido trabajando, pero concentrados en la renovación para garantizar su cuota de poder, en eso está, especialmente, Yayo Sanz.
La otra novedad es que el sector de Carolina, dígase Hipólito Mejía, puso a andar una narrativa, diciendo que va a repetirse la experiencia del PRD en 2011, en el sentido de que cuando todo el mundo penó que Miguel Vargas tenía la boleta asegurada, Hipólito lo sorprendió y con la fortaleza de su estructura ganó la candidatura en la convención de ese histórico 6 de marzo de 2011.
Vargas había sido el candidato en 2008, obtuvo 40% y, además, era presidente del PRD.
Basados en esa historia de éxito por la fortaleza de su estructura, los Mejía están encantando dirigentes que no se sienten identificados con David.
Lo otro que pasó en 2011, es que el PRD se dividió y perdió las elecciones que arrancó ganando. En ese hecho, está el origen del PRM.
De ser así, todavía no se tiene claro cuál será el final de ese proceso, porque hay otros proyectos con estrategias que podrían dar resultados, apuestan a convertirse en la figura de la unidad, y en algún modo, la tabla de salvación de 2028 para que la organización se mantenga en el poder y no vuelva al “infierno” que es la oposición, según ha dicho Rafael Santos, de la vieja guardia blanca.
