Nació el 30 de septiembre de 2002 en San Juan, Puerto Rico. Es hijo de Okary Lendeborg, quien fue selección nacional de baloncesto muchos años y de Yissel Raposo, quien también fue selección del país en baloncesto y voleibol, lo que lo inclinó a sentir por República Dominicana.
Yaxel no era un buen estudiante en la secundaria, y esto lo llevó a pensar en dejar el baloncesto, pero al llegar a la edad universitaria la cosa cambió. Inició un camino ascendente en casas de estudios en divisiones inferiores, hasta llegar a ser Campeón Nacional con los “Wolverines” de Michigan en abril del 2026.
Esto abrió los ojos de varias franquicias en la National Basketball Association (NBA). En junio de este mismo año completó su meta cuando en la posición número once escuchó al comisionado mencionar su nombre seleccionado por los Golden State Warriors, lo que sacó lágrimas a él y a su mamá.
En sus primeros ocho juegos de la temporada ha sido parte del quinteto inicial, anotando cifras dobles en siete de esos encuentros, incluido uno con 31 puntos y otro de 37, marcando un récord personal.
Se ganó desde el primer día el respeto y los elogios de sus compañeros, entre ellos Stephen Curry y Draymond Green. Hasta Joe Lacob, dueño del conjunto, se ha mostrado eufórico al referirse al dominicano.
Aunque es temprano todavía, no faltan los comentarios señalando a este muchacho como candidato a novato del año y eso me pone a pensar que dominicana solo ha gozado esa bendición con Karl-Anthony Towns Cruz, en el año 2016.
Es más, me atrevo a comparar estos inicios, aunque son jugadores muy diferentes en la cancha, pero con un impacto muy positivo para nuestro baloncesto.
Aquí les va una muestra. En sus primeros ocho juegos como profesional, Towns promedió 16.0 anotaciones por juego y Yaxel 21.5; en robos de balones Lenderborg tiene una media de 3.9 por partido, mientras que Karl 1.1; y sorprendentemente el porcentaje en tiros de tres lo domina el más joven con 40.3%, frente a 33.3%.
Hay otras estadísticas que domina el veterano, pero quisimos traer solo esta muestra para desear que Dios siga bendiciendo la carrera de Yaxel Lenderborg.
