En un mundo juzgado constantemente por la mirada de las tendencias, donde amar no está de moda, la humanidad se convierte en un moribundo…
Muchos se vuelven fuertes porque entienden que el amor les falló, tienen diferentes tipos de fobias apuntándoles al corazón cual francotirador, reaccionando a los afectos como ovejas frente al paredón.
Entienden que ser fuertes es dar la espalda en vez de poner el pecho y arriesgarse, todo porque decidieron olvidar que el amor es lo que cuenta, lo que da sentido a la vida. Nada tiene que ver ser fuertes con ser de piedra, como tampoco ser felices con amar, porque insisto, aunque el amor es sufrido, es la vuelta que le da sentido a ser valientes, lo que distingue al que quiere del que solo desea, al que perdona del que solo chancea!
