Jesús oró: “Gracias Padre porque escondiste estas cosas de los sabios y se las diste a los pequeñitos”… En tiempos cómo estos tener ideas, pensamientos y proyectos divinos es la gran cosa. Pensamos que la actual generación marcada con total profundidad por la tecnología tendrá más dificultad en conectarse con Dios de la manera que anteriores generaciones lo hicieron, pero este verso me dice que El Padre tiene sus planes, sus métodos, su lenguaje y sus revelaciones precisas. Cosas que no se logran ni con todos los PHD, maestrías y cursos avanzados. Hay un plan maestro para cada generación, para los que como niños oyen sin cuestionar, obedecen sin protestar, reciben sin juzgar y perdonan sin manipular.
