¡Sinceridad!

La honestidad es una forma de sinceridad. La relación entre honestidad y sinceridad es muy parecida a la de lealtad y fidelidad. Puedo comportarme honestamente sin ser sincero. Mientras la honestidad se identifica con el los aspectos morales y el honor, la sinceridad es una condición propia del corazón, que nos lleva a un convencimiento particular del alma. Un alma honesta se dispone a ser sincera, a amar la verdad y cultivar la integridad. Más, la honestidad unifica nuestro ser para que alma y corazón estén en un mismo sentir. La sinceridad une nuestra “identidad” a la verdad de Dios para hacernos uno con su voluntad, y es allí cuando el cielo se une a la tierra en un mismo horizonte y la justicia de Dios se manifiesta entre los hombres.

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