La raíz profunda ha sido mi tema últimamente, porque habla de conexión, vida íntima, de lo que nadie ve.
Y esa vida es la que más cuesta, pero «la única» que hace crecer la raíz y en consecuencia todo el árbol. Si te das cuenta cuando llueve mucho, las raíces beben millares de litros sin hacer ruido, crecen sin hacer ruido, rompen el suelo sin hacer ruido, y solo cuando lograron las dimensiones deseadas entonces se exponen, justo cuando nada externo puede desarraigar su esencia. Las raíces como el Iceberg, son más relevantes en el mundo no visible. Jesús en Marcos 4:16 habla de la semilla que cayó en pedregales, pero se secó porque no desarrolló una raíz profunda… ¿Es tu estilo de vida uno sin espacio a la intimidad con Dios? ¿Tiene raíces profundas tu fe?
