Acudí a la Junta Central Electoral (JCE) para realizar el cambio de cédula y he confirmado el avance estructural en nuestra seguridad registral. La JCE ha implementado un sistema donde la tecnología y el rigor humano eliminan cualquier margen para el fraude. Constatamos, que la robustez del proceso actual imposibilita la cedulación de quienes no cumplan estrictamente con la ley. Mi mensaje es que aquellos con documentos irregulares o falsos deben abstenerse de intentar hacer la renovación, pues el blindaje es total. Felicitamos al pleno de la JCE y a su personal por este estándar de excelencia que protege la identidad nacional.
